Cultura Huari

Por lo general cuando se habla de imperios o culturas americanas, nos viene a la mente el Imperio Azteca. Es un reflejo casi que inmediato, pero resulta que estos no fueron los únicos en tener un Imperio. La cultura Huari también lo tuvo y al parecer con una historia muy extensa y rica, capaz de maravillar a los amantes de la lectura. Es por eso que a continuación desvelaremos todas las incógnitas concernientes al tema.

¿Quienes integraron la cultura Huari?

El término Huari viene dado para identificar una civilización que tuvo su primera aparición entre los siglos VII y XIII. La cual fue considerada a través de los años como una cultura imperial, pues cubría la mayor parte de la sierra y la costa del Perú que conocemos hoy día. Además, los investigadores los consideran el producto de la unión de las culturas Huarpa, Nazca y Tiawanako.

Ubicación de la cultura Huari

Es considerada una civilización andina al estar ubicada en el centro de los Andes peruanos. Abarcando los actuales departamentos de Lambayeque, Moquegua y la selva del Cuzco, lugares que vieron nacer  a la ciudad “Wari”. Gracias al desarrollo de  este espacio obtuvo el título de Imperio, el cual está localizado entre unos 15 y 20 kilómetros de la actual ciudad de Ayacucho.

Evolución de la cultura Huari

Entre los investigadores que se encargaron de profundizar en la historia de la cultura Huari, tenemos a la arqueóloga Dorothy Menzel. Personaje que sectorizó por etapas cada uno de los avances que fueron teniendo los habitantes de Huari. A continuación presentamos dicha estratificación:

Etapa 1A

  • Nace la ciudad capital, que lleva por nombre “Wari” y además dio vida al nombre que identifica dicha cultura.
  • Sus habitantes se dejan influenciar por la mitología tiahuanacota, lo que es verificable a través de las vasijas halladas en qonchopata.
  • El diseño de sus cerámicas representaba constantemente la Portada del Sol de Tiwanaku.
  • Desarrollan 2 tipos de alfarería, denominados  qonchopata y chakipampa A.
  • Aparecen los enclaves de la costa de Ica y Moquegua.

Etapa 1B

  • Se dan grandes cambios sociopolíticos
  • La ciudad Wari aumenta la cantidad de habitantes, debido al éxodo migratorio de las zonas rurales.
  • Se desarrollan los centros provinciales de honqo pampa, willcawaín, wiracochapampa, marcahuamachuco y pikillaqta.
  • Se fundan santuarios como: wariwilca, jincamoco y waywaca, todos ellos conectados  a través de caminos parecidos a carreteras.

Etapa 2A y 2B

  • La política se caracterizó por la centralización del poder en la ciudad de Wari.
  • La ciudad se encuentra en pleno florecimiento.
  • La población aumenta rápidamente.
  • Nacen nuevas provincias entre ellas: San Miguel y Huanta.
  • La cultura Huari se expande hasta la ciudad de Cajamarca.
  • Veneraban a Pachacamac, el que era considerado “Dios Creador”.

Etapa 3 y 4

  • Se inicia la decadencia de la cultura Huari.
  • Influenciaron algunos sitios de Huarmey con su arquitectura.
  • La sierra se seca debido a cambios climáticos, logrando con esto la desaparición total de la cultura Huari.

¿Cómo se origina la cultura Huari?

Las bases principales de los Huari tienen su raíz en varias culturas, como por ejemplo la cultura Huarpa, Tiahuanaco y Nazca. Lo que es confirmado con hallazgos arqueológicos como es el caso de vasijas de cerámica. Cuyos diseños dan el indicativo de la influencia tiahuanaquense, pero no solo influyeron en esta actividad. También lo hicieron a través de la religión, pues fueron adoptando divinidades como el Dios de los Báculos. Representación gráfica que dejaron ver nuevamente en los diseños de sus cerámicas.

A pesar que sus monolitos no tienen grandes similitudes, se muestran parecidos en las lágrimas que aparecen en sus ojos. No presentan armas ni cetros, son algo robustos y descansan sobre un pedestal.  Si se analiza la situación, los Huari son el producto de la unión de varias culturas, algo ya expresado por los arqueólogos. Es decir, son los predecesores de Huarpa, Nazca y Tiahuanaco, donde cada una puso de manifiesto sus habilidades.

Dando como resultado una sola cultura que representaría un compendio cultural único. Gracias al intercambio comercial entre Huarpa y Nazca se logró avanzar en la producción artesanal. La logística y la parte militar fueron aportadas por los Huarpa, quienes tenían gran experiencia en la materia.  Pues vivieron en contantes luchas por los recursos de las montañas, fue de esta manera que desarrollaron redes viales.

 Entre los años 500 y 600 pusieron en práctica la cerámica ceremonial, la que fue esparcida en varias regiones de Ayacucho. El encargado de poner en evidencia la existencia de los Huari fue Julio César Tello, un investigador peruano. Quien no solo descubrió a los Huari, sino también a la cultura Paracas y Chavín.

Establecimiento del Imperio Huari

El apogeo de la cultura Huari se inicia entre el siglo VII y X. Fecha en que logró expandirse  a través de las áreas geográficas que  conocemos en la actualidad como Perú, Bolivia y Chile. Sometiendo a las poblaciones cercanas con el gran ejército luchador que poseían. Sus armas eran de lo más sencillas,  hablamos de piedras, porras de metal, arcos y flechas. Después de triunfar en la conquista, sus habitantes comienzan a llevar una vida más urbana. Conviviendo dentro de una gran construcción protegida por murallas, nos referimos a la ciudad de Wari.

Para mantener la ciudad, debían basar su economía en la explotación de las colonias que lograron conquistar. Fundaron varias ciudades, pero unas de las más conocidas fueron Pikillaqta ubicada en el Cuzco. Mientras que en Huamachuco encontramos la ciudad Wiracochapampa. Al ser una comunidad tan grande necesitaban por cualquier medio sostener sus ciudades. Es por ello que lo hacían a través del uso de la fuerza, donde las zonas más débiles se veían obligadas a colaborar.

Finalmente, en el siglo XI llegan a un anunciado declive, el que viene acompañado de una descomposición política y económica. Que trajo como consecuencia la pérdida del control de las colonias, es allí donde sus pobladores deciden abandonar la ciudad, para retomar la vida en las aldeas. En esa misma línea de tiempo, desaparece el poder imperial, una vez que la ciudad de Wari queda desolada termina siendo saqueada. La unión de esta cultura con la Tiahuanacotas  dio como resultado el imperio Tiahuanaco-Huari.

La gran ciudad Wari

Sabemos que la Ciudad de Wari la capital del estado que lleva este mismo nombre, y que en la actualidad es conocido como el “Complejo Arqueológico Wari”. Donde puedes ver calles con templos amurallados, patios ocultos, tumbas reales, y viviendas de varios niveles. Con sus paredes cubiertas totalmente de yeso blanco, que la hacía distinguirse desde la lejanía. En este lugar se concentró el poder político y algunas prácticas religiosas.

Con el paso del tiempo la cultura Huari fue desapareciendo a partir del año 1000 d.C. Los investigadores no han dado con una razón fehaciente de este hecho, simplemente es algo que no  se ha aclarado y permanece hasta la actualidad inconcluso.

Organización social de la cultura Huari

La sociedad Huari inicio su sociedad de forma teocrática, pero al ir aumentando la población termino siendo militarista. Siendo esta la única forma de mantener el control en un espacio tan grande, además de ser una cultura netamente militar. La pirámide social estaba encabezada por sacerdotes, y guerreros. Acto seguido encontramos a los funcionarios administrativos, y al final de la pirámide estaban los comerciantes, artesanos, agricultores y pescadores.

Las actividades comerciales se focalizaron en las ciudades consideradas como centros administrativos,  donde también se centraba el recaudo de los tributos del territorio conquistado.  Todo lo recolectado entre tributos y actividades comerciales era finalmente llevado a la capital. Los dirigentes Huari anteponían los intereses de la ciudad ante los de las zonas rurales, sector que debía ser tomado en cuenta en mayor proporción. Puesto que de ellos dependía el sostenimiento de la ciudad entera, los investigadores spiensan que esta sería una de las causas de la desaparición de la cultura.

Economía de la cultura Huari

La base de su economía era la explotación de los pueblos colonizados, los cuales se encargaban de producir a nivel agrícola. Con el fin de alimentar y almacenar provisiones para la clase social encabezada por sacerdotes y guerreros. También utilizaron la cerámica, orfebrería, textiles y fabricación de estatuillas como actividad comercial. Todos los productos producidos eran intercambiados por piedras preciosas, y el comercio se fortaleció entre las zonas de la serranía y la costera.

Las actividades económicas se concentraron en las ciudades, por lo que este espacio fue el encargado de distribuir todos los productos agropecuarios y manufactureros. Los cuales eran procedentes de las diferentes provincias, que se encargaban de abastecer al sector social antes mencionado. En vista de ello se encargaron de diseñar un sistema hidráulico que permitiese abastecer de agua a todos los territorios agrícolas. Su centro se encontraba en la ciudad de Wari, desde donde se habilitaron canales y reservorios de agua.

Sistema que les permitió encontrar nuevas tierras totalmente fértiles para el cultivo, donde inicialmente solo cultivaron alpaca y llama. Pero, después llegaron a sembrar papa, maíz, olluco, quinua, alimentos indispensables en la dieta de los habitantes Huari.

Cerámica de la cultura Huari

Sus inicios en la cerámica tuvieron influencia de la cultura Tiahuanaco, la que se reflejó en las vasijas de gran tamaño. Sin embargo fueron progresando, logrando diseñar botellas de hasta 2 picos, figuras de la mitología y animales reconocidos a nivel religioso. Sus estilos variaron con el paso del tiempo, alguno de ellos son: conchopata, robles moqo, chakipampa y viñaque. Cada una elaborada con propósitos y fines distintos. Las cuales no eran de uso comercial, solo eran usadas en los hogares y con fines religiosos.

Conchopata

Se utilizaron como depósitos de ofrendas, y se identificaron con diseños de la Portada del Dios de Tiahuanaco.

Robles Moqo

Otra etapa ceramical que deja ver la influencia Tiahuanaco, donde se construyeron urnas, cantaros, vasos y figuras de llama.

Chakipampa

Otra muestra del compendio de culturas que fue Huari, es esta etapa de la cerámica. Pues, aquí existen vestigios de herencia Nazca, al ser rustica y sin tener propiedades ceremoniales.  Lo que define claramente la influencia Nazca, dejando ver botellas de menor tamaño, vasijas en forma de tubérculos y figuras humanas. Siempre utilizando los colores frises, purpura, crema y blanco.

Viñaque

Al final la cerámica viene a ser un compendio de diferentes áreas, algunas pertenecientes a Nazca y otras a Lima. Donde los diseños tenían formas de cantaros con cuellos efigie, botellas de dos cuerpos, con dibujos de cabezas de felinos, plantas y cráneos.

Orfebrería de la cultura Huari

Los productos provenientes de la orfebrería eran destinados principalmente a la clase sacerdotal y la clase guerrera. Así que trabajaron el cobre, con el que elaboraron colgantes de cuello y orejas, los que llegaron a tener figuras humanas y geométricas. Este arte también era usado en el aspecto funerario, con el fin de realizar mascaras de oro mortuorias decoradas con piedras.

Arte con plumas de la cultura Huari

Las habilidades de la cultura Huari llegaron hasta el uso de las plumas, instrumento que emplearon para confeccionar motivos geométricos y animales míticos. A su vez las aplicaron en trajes y sombreros, representando a través de ellas el vuelo y los cielos. Estas tenían un valor ritual relacionado con personajes mitológicos.

Arte textil de la cultura Huari

La característica sobresaliente en el área textil fue la policromía, destacando el uso del color rojo y una gran variedad d motivos. Uno de los diseños destacados es un personaje  que lleva un bastón en cada mano, además de muchas figuras de animales. Algunas de ellas fueron aves, felinos y serpientes, elaborados en algodón, lana de alpaca y vicuña. La mayoría de sus indumentarias eran usadas para rituales funerarios, y por la clase dirigente.

Otros colores destacados en la elaboración textil fueron el amarillo, dorado, blanco y azul brillante.  Entre los tipos de productos confeccionados estaban los tapices, fajas, bolsos y camisones sin mangas.

Escultura de la cultura Huari

Sus esculturas fueron los monolitos, los que guardan mucha relación con la cultura Tiahuanaco.  En ellos representaban figuras con formas de animales y humanas, estas últimas con rostros robustos y lágrimas muy grandes.  

Arquitectura de la cultura Huari

La cultura Huari fue la primera en construir una enorme ciudad en las montañas andinas. Construcción que les permitía ingresar en el mundo urbano, el único detalle era que solo la elite habitó el área. El resto de la población visitaba esta zona para cumplir con labores comerciales y religiosas. Una gran construcción arquitectónica que comunicaba a todos los pueblos conquistados a través de una red vial. Su extensión era bastante amplia para la época, ya que llegó a alcanzar unas 2000 hectáreas.

Los investigadores aseguran que el espacio perteneció anteriormente a la cultura Nazca, pero los Huari la desarrollaron y perfeccionaron de mejor manera. El espacio deja ver una variedad de edificios que cumplieron en su momento diferentes funciones, algunas administrativas y otras de tipo religioso. La ciudad era tan grande que fue dividida en barrios o sectores, los cuales en la actualidad se encuentran destruidos. Estas características la han convertido en uno de los sitios arqueológicos más importantes del Perú.

La arquitectura Huari se destacó por ser refinada, haciendo uso de piedra tallada y la piedra unida con barro. Decorando las edificaciones a través de colores como el rojo, blanco y morado. La ciudad estaba compuesta por viviendas, palacios, templos, calles, cementerios y hasta un sistema de distribución de agua y desagüe.

Entre las construcciones más destacadas en la ciudad de Wari encontramos las siguientes:

Templo de Pachacamac

Construcción hecha de adobe en un principio, pero con el paso del tiempo tuvo ciertas modificaciones. A esta edificación también se le conoce como Templo Pintado, no es más que una pirámide que en una de sus caras contenía varios escalones. En ellos se observan figuras de personas, aves y plantas pintadas de color rojo.

El Señor de Huari

Un hallazgo arqueológico que hace referencia a un complejo funerario, donde se encontró la tumba de un dignatario del Imperio Huari. En el recinto se encontraron un pectoral, una máscara de plata, cuentas de metal, piezas de oro y muchas piezas de cerámica. El espacio arqueológico fue descubierto tan solo hace 8 años, en la región Espíritu Pampa.

Pikillaqta

Es un centro administrativo fortificado construido en el siglo VI, con edificios rectangulares y otros de forma cuadrada. Rodeados por canchas, plazas y muros cubiertos de yeso, algunos edificios eran de dos y hasta tres niveles. Las edificaciones ceremoniales poseían cráneos humanos en las paredes y objetos metálicos que al parecer eran las ofrendas.

Religión Huari

Los rasgos religiosos presentes en los Huari tienen similitud con la cultura Tiahuanaco, la cual se desarrolló entre los años 550 y 900 en el altiplano. Pues veneraban y rendían culto al Dios de los Báculos, denominado Wiracocha. Quien era representado constantemente en sus tejidos y cerámicas. Se puede decir que su religión era sincrética, es decir, era un compendio de las creencias practicadas en Ayacucho, Nazca y Pachacamac. Por lo cual era parecida a la religión de otros pueblos.

Vestimenta Huari

A pesar de que su especialidad fue la elaboración de tapices, no pasaron por alto la confección de buenos atuendos. Los cuales podían ser usados en actos ceremoniales, rituales religiosos y como ropa diaria. Eran muy coloridas, predominando en todos ellos los colores rojo, azul, blanco, amarillo y dorado. Confeccionadas con algodón, lana de alpaca y vicuña, agregando como toque final unas lindas plumas.

Acerca del autor
Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *