La edad de cobre es el primer periodo que se desarrolló durante la edad de los metales, desarrollado en la época de la prehistoria; donde el hombre descubre la utilidad del cobre y comienza a utilizarlo de forma natural para construir herramientas. Se ubica después del neolítico y antes de la edad de bronce, otro mineral trabajado por Asia y Europa; también es conocida como periodo eneolítico o calcolítico.

Cronología de la edad de cobre

Paso mucho tiempo antes de utilizar el cobre en la elaboración de diferentes materiales; de acuerdo con los expertos su utilización y fundición se fecha de la siguiente manera:

  • Su utilización y fundición se dio inicialmente en Asia Menor a partir del año 6.000 a.C;  expertos afirman que el primero en fundir dicho mineral y practicar la metalurgia fue Pakistán.
  • Para los años 4000 a.C, países de Asia del Sur y Oriente Medio comienzan a trabajar el cobre; entre ellos tenemos a India, Jordania e Israel.
  • Entre los años 5000 y 4000 a.C se inició el uso natural del cobre en Egipto y Europa, este último detectado en los Balcanes; desde allí  se expandió a las culturas Vila Nova y Millares, ubicadas en Portugal y la Península Ibérica.
  • Las culturas precolombinas de América fueron las últimas en fundir y utilizar el cobre, justo en el año 1000 a.C.

Características

Entre las características de la edad de cobre, se pueden mencionar las siguientes:

  • Se desarrolló entre los años 4000 y 3000 a.C.
  • Elaboración de instrumentos con la unión de la piedra y el cobre.
  • Descubrimiento del primer mineral y posterior instalación de la industria metalúrgica.
  • Uso del cobre para la elaboración de armas, utilizadas en la defensa de los clanes, llegando a ser sustituto de la piedra.
  • Elaboración de herramientas que mejoraron la producción agrícola y el comercio.
  • Permitió establecer la pirámide social para determinar el estatus de cada trabajador.
  • Acrecentó el nivel y desarrollo cultural de los pueblos.
  • El aumento de recursos y técnicas para subsistir permitió el aumento de la población.
  • Era muy material accesible para todos, ya que, podía encontrarse en los suelos, unido a otros materiales.
  • El cobre se utilizó de forma natural en un principio, luego se descubre el proceso de fundición.
  • Se desarrolló inicialmente en el Próximo Oriente, Egipto y Asia.
  • Mejoraron la producción artesanal y aumentaron los trueques, por lo que progresaron económicamente.

Etapas de la edad de cobre

La clasificación del hombre en cuanto a la edad de cobre, generalmente se basa en datos europeos y asiáticos; donde podemos encontrar lo siguiente:

  • Calcolítico Temprano, se desarrolla a partir del año 4.600 a.C.
  • Calcolítico Medio, se inicia tan solo 300 años después en el año 4.300 a.C.
  • Calcolítico Tardío, desarrollado a partir del año 4.000 a.C.
  • Calcolítico Terminal, la fase final comenzó en el año 3.500 a.C.

De todas las fases anteriores, la que logra el auge en el uso del cobre es el Calcolítico Terminal; donde se practica la actividad comercial a través del trueque o intercambio de materiales, usando en muchos casos la navegación. A pesar que en tiempos del neolítico se comenzó la agricultura, sus técnicas y herramientas fueron mejoradas en esta etapa; puesto que dichos instrumentos eran más resistentes al trabajo.

Entre sus herramientas encontramos espátulas que usaron para trabajar la agricultura, así como también picos; otros instrumentos creados fueron martillos, cinceles y hachas, de igual modo combinaron el cobre con la piedra y la madera. Con lo que alcanzaron a elaborar cuchillos con mango de hueso y madera. El uso del cobre fue primeramente natural, es decir, moldeandolo y combinándolo con la piedra de forma manual.

Implementaron el mineral en artesanías como vasijas, que eran usadas diariamente o para el comercio; algunas de ellas, también se utilizaron en ofrendas a los muertos, los cuales se enterraban a través de rituales; para este momento, el hombre ya practicaba el entierro en zonas específicas y establecieron jerarquías sociales.

Sociedades de la edad de cobre

Las primeras sociedades de la edad de cobre fueron asiáticas y europeas; quienes construyeron grandes murallas para proteger a sus tribus de los ataques de otros clanes. Fueron los primeros en fundir el cobre, abriéndose camino en el comercio con el intercambio de cerámicas y otros materiales, por lo que evolucionaron rápidamente; de modo que establecieron una sociedad jerárquica basada en el poder económico.

Surge el riego y el arado como técnicas agrarias, con el cual logran cultivar olivo, una especie vegetativa no cosechada anteriormente; incluso llegaron a construir transportes terrestres que permitieron desplazar los alimentos al final de la cosecha. Los productos eran muchos, de manera que todo lo que sobraba era guardado para el intercambio; es así como realmente nacen las primeras transacciones comerciales, concentrándose la riqueza en aquellos que lo practicaron.

Hasta el momento se sabe que en España, existió una cultura que sostuvo transacciones comerciales con países cercanos al mar Egeo y Egipto; conocida como Millares, quienes no solo intercambiaron alimentos, sino también minerales, artesanías y conocimientos. Esto hizo que las poblaciones crecieran rápidamente y establecieran una organización política a través de la fundación de estados.

Como fue el caso de las culturas egipcias, quienes eran gobernadas por el faraón, cuyas riquezas eran cuantiosas;  sus territorios se dividieron en estados y cada uno era dirigido por un gobernador que tomaba las decisiones. En tercer lugar se encontraban los que pertenecían a la defensa, los llamados guerreros.

El cuarto lugar lo ocuparon los comerciantes, quienes tenían riquezas modestas y en  quinto lugar agricultores, ganaderos o pastores; finalmente, los esclavos eran los que se encontraban en la pirámide social, destinados a trabajos forzados. La sociedad incluyó dentro de sus cultos la adoración a diferentes dioses, practicando el politeísmo. Uno de sus rituales comprendió colocar ofrendas a sus muertos, utilizando tumbas colectivas o individuales; donde dejaban ver la posición social del difunto a través de las ofrendas, su tipo definía si era de clase alta o baja.