La leyenda del Cadejo es típica de las tierras de Mesoamérica, siendo muy popular en países como México y Guatemala. En El Salvador es común escuchar esta historia desde edades tempranas, no importando la zona del país. Este mito dice que es un legendario perro (a veces dos perros) que por lo general se muestran ante los que gustan andar a altas horas de la noche; cabe destacar que los abuelos aseguran que posee poderes místicos.

Origen de el cadejo

Se ha discutido mucho sobre el origen del Cadejo; y la teoría más factible es que provenga de la antigua mitología Maya-quiché. La historia de los cadejos fantasmagóricos salvadoreños parece ser semejante a la de los nahuales. Según la mitología maya, un nahual es una criatura a la que se le tiene como espíritu protector; por lo que cada ser humano posee su propio cuidador.

De acuerdo con estas teorías, se dice que en el momento del nacimiento, todos tenemos ya un espíritu animal, el deber de este es guiar y proteger al humano. Para los indios mesoamericanos el espíritu animal se aparece sólo en sueños para brindar sabios consejos. La persona también puede tener ciertas similitudes con su protector; Es decir, si una mujer tiene como nahual a un sinsonte de seguro tendrá una voz espectacular para cantar.

Semejanza con otras culturas

Existía la creencia popular de que los textboxes (o Chamanes) de Mesoamérica podían crear una conexión muy cercana con sus nahuales; obteniendo de ellos una variedad de poderes que podían aprovechar. Por ejemplo, el oído del perro, el olfato del lobo y la visión del águila. Incluso, se asevera que los más preparados, pueden hasta transformarse en la forma de sus nahuales. Ya sean anfibios, aves o mamíferos, según sea el caso, y usar este poder a su antojo, aunque no siempre con la mejor intención.

Existen semejanzas entre la creencia de un guardián animal, y los cuentos y leyendas de canes demoníacos que forman parte del folklore europeo. Por ejemplo, en la mitología griega encontramos a Cerbero y Ortro (Hermano de cerbero, quien tenía dos cabezas); en Inglaterra, se habla del  El Perro Negro (espectro que se considera un augurio de muerte), mientras tanto en Cataluña nos encontramos con el Dip(perro vampiro), y así podemos seguir nombrando mas ejemplos.

Esta leyenda, también se hace presente en Argentina, sobre todo en la zona sur del país; donde el relato se presenta de igual forma que en otras regiones de Centroamérica. A pesar de que el origen de los perros sigue siendo desconocido se dice que fue obra de Dios y Satán. Ellos crearon ambos animales con el fin de cumplir distintas funciones (El blanco para ayudar y el Negro para dañar).

Historia del cadejo

Existen varias versiones de esta leyenda en Centroamérica; en El Salvador se describe a un cadejo de color negro y uno de color blanco (o sea, uno bueno y otro el malo, respectivamente), o simplemente un solo cadejo negro (que trae malos augurios).Dicho ente sobrenatural sirve de compañía al hombre durante sus viajes solitarios nocturnos.

En la versión de los dos cadejos, el blanco defiende y protege al hombre del cadejo negro y sus espíritus malignos; ya que él representa la muerte y el mal en todas sus manifestaciones. La leyenda nos cuenta que Dios quiso creó una criatura capaz de atemorizar a los hombres, esto luego de ver todos los pecados que agobiaban a su pueblo.

Su tarea era el protegerlos, fue entonces, cuando sale este ser con apariencia de can; con su pelaje blanco como las nubes en el cielo y los ojos rojos como dos antorchas. Satanás, enojado por la nueva creación del Señor, dio forma a una criatura igual, aunque esta la hizo de color negro, con el fin de causar terror en aquel que le observa.

Significados de su color

Se habla de la existencia de dos cadejos: el Cadejo Blanco que representa la misericordia, el bien y la bonanza; protege a quien se cruza en su camino. Por su parte, el Cadejo Negro, va a atacar a quien lo perturbe, o que lo crea necesario. Es más, el cadejo blanco es capaz de enfrentar a su contraparte negra si se topa con la persona que él resguarda. Incluso, ambos, la mayoría de las veces acaban trabándose en una brutal pelea.

Tanto uno como el otro, caminan detrás de la persona elegida con un andar calmado y el sonido que hacen sus pasos recuerdan al de una cabra; del mismo modo, se les asocia con las características del hombre y la mujer. Así pues, se sabe que el can negro es el protector de las mujeres y el perro blanco es el guía de los hombres. Aunque esta interpretación, ya dejó de ser tan popular y solo es conocida en las áreas montañosas y rurales del país; como lo son los departamentos de Morazán y Chalatenango.

El cadejo en la cultura popular salvadoreña

La leyenda del cadejo forma parte del folklore salvadoreño, ya que es el rastro de las viejas creencias indígenas; que dictan que para todo humano existe un animal guardián de compañía. Esta criatura mitológica es prácticamente el reflejo del hombre, esto quiere decir que si uno se enferma, el otro también; y si el primero muere, morirá su animal.

Esta referencia puede concordar en la actualidad con la ideología religiosa occidental; la cual supone que el ser humano tiene un ángel guardián consigo, para resguardarlo de todos los peligros. En los pueblos aún existen personas de avanzada edad que aseguran que de jóvenes vieron a los dos cadejos; según sus relatos, cuando eran interceptados por el negro, el de color blanco llega para luchar y defenderlos. Otros aseguran que veian como el blanco lo seguis detras y que el negro era el que llegaba para buscar pelea.

En lo que concuerdan todos, es que luego de ver a este espectro muchos se enfermaban, algunos pasaban semanas con fuertes calenturas. En casos extremos algunos llegaron a morir o perdieron la cordura, esto último el objetivo del Cadejo Negro; cabe destacar que con el paso de los años, las apariciones de este mítico ser han desaparecido a tal grado que ahora solo se conoce relatos gracias a los abuelos.