Fueron llamados Escuadrones de la muerte aquellos grupos armados  que realizaron actos violentos en contra de la izquierda y población civil; cuyos integrantes formaban parte de la Policía y de la Guardia Nacional. En el caso de El Salvador, sus víctimas fueron personajes opositores a la política que fueron víctimas de la violencia.

Métodos utilizados desde finales de los años 70 y hasta principios de los años 90 en el país, es decir, durante la Guerra Civil. Finalmente, son desarticulados en 1992 después de la firma de los Acuerdos de Paz realizados en México.

Antecedentes históricos de los Escuadrones de la muerte

La idea de formar los Escuadrones de la muerte fue tomada de los Estados Unidos como un método para combatir la guerrilla; esta organización se encontraba conformada por civiles, policías y militares, quienes trabajaron supuestamente de manera clandestina; es decir, a espaldas del gobierno, lo cual al parecer era todo un montaje, ya que recibían órdenes del estado. Hasta el momento se piensa que se formaron inicialmente como parte del proceso de inteligencia de El Salvador; pero a la larga se convirtieron en lo que conocemos como Escuadrones de la muerte.

Entre las hipótesis se contempla que los Escuadrones de la muerte fueron creados por Roberto D´Abuisson a finales de los 70; quien fuera en vida director de la Agencia Nacional de Seguridad Salvadoreña y además el fundador de  ARENA. Uno de los partidos de la derecha que ha representado un referente político durante años; a partir de allí se presumen los procedimientos de dichos escuadrones. Donde sus acciones violentas se encontraron directamente dirigidas a aquellos personajes que se opusieron al sistema político.

Los escuadrones y su lista negra

21 años después de finalizar el conflicto armado en El Salvador, conocido como Guerra Civil, se da a conocer un libro de unas 270 páginas; el cual supuestamente perteneció a los Escuadrones de la muerte, siendo identificado como el libro amarillo. Donde supuestamente se encontraban fotos de personas, identificadas con sus nombres y el de la organización a la cual pertenecían; también se mencionaban el cargo que tenían dentro del movimiento. El objeto fue encontrado en el año 2009, pero no fue hasta 2013 que se informa su estudio.

El Grupo de Análisis de Datos, el Centro de Derechos Humanos de la Universidad de Washington y el Archivo Nacional de Seguridad de los Estados Unidos fueron los encargados de la investigación; donde concordaron que más del 40% de las personas que aparecían en el libro fueron desaparecidas, asesinadas y torturadas. Entre los nombres que aparecieron en el libro y que aún sigue con vida, se encontró a Salvador Sánchez Cerén; quien fue presidente de El Salvador en a partir del año 2014 y además integró las Fuerzas Populares para la Liberación Farabundo Martí.

 La mayoría de los integrantes que contenía el llamado libro amarillo  pertenecieron a partidos políticos de oposición; también, dejaba ver nombres de líderes gremiales, sindicales y ex guerrilleros, quienes eran considerados hostiles en aquella época. De acuerdo con las investigaciones, el formato del libro amarillo es semejante a los documentos de Inteligencia Militar estadounidense de los años 70.

Procedimiento de los Escuadrones de la muerte

Los Escuadrones de la muerte trabajaban de manera organizada en horas de la noche, siguiendo lineamientos policiales o militares; vestían totalmente de civil para poder mezclarse entre las comunidades. Además obedecían órdenes de parte de personajes económicamente importantes que financiaban su funcionamiento. Sus víctimas por lo general eran integrantes de la oposición, civiles que estaban en contra del régimen y la guerrilla.  Los cuales podían llegar a sufrir desde una amenaza, extorsión, secuestro hasta llegar a la muerte.

Focalizaban su objetivo a través de la Organización Democrática Nacionalista (ORDEN); ente encargado de organizar a los campesinos en contra de la guerrilla, quienes cumplían el papel de informantes. Posterior a ello perpetraban el crimen, dejando una mano blanca en la puerta de las casas de las víctimas; para dejar huella de su presencia en el lugar y dar advertencias directas al resto de la población. En cuanto a los secuestros, procedían a torturarlos hasta la muerte, incluso llegaban a mutilarlos; posterior a ello, los cadáveres eran abandonados en diferentes espacios del país.

Sus acciones beneficiaban solamente al sector con poder económico y al estado, quienes aseguraban que era necesaria su existencia; además de sembrar terror, incertidumbre y temor en los habitantes de El Salvador. Con esto se trataba de debilitar y disminuir la cantidad de personas opuestas ala política reinante para esa década; de los cuales más de 70.000 fueron asesinados, crímenes que quedaron sin resolver. Las víctimas de estos actos de violencia, no solo fueron los grupos armados; sino también todos aquellos que colaboraron en su lucha, es decir, los civiles, incluso, asesinaron sacerdotes, basándose en la consigna Haz patria, mata un cura.

Después de funcionar por un largo periodo, los Escuadrones de la muerte se volvieron peligrosos, trabajando de acuerdo a su conveniencia; puesto que llegaron a atentar contra los empresarios, haciéndolos víctimas de secuestros para obtener beneficio económico.

Apoyo internacional

Es de conocimiento público que los Estados Unidos colaboraron con El Salvador y Guatemala para la eliminación de la guerrilla; utilizando sus estrategias antiterroristas y un contingente de boinas rojas, además de armamento. Algunos de sus colaboradores formaban parte de la CIA, como fue el caso de Randy Capister; un conservador estadounidense que participó en la Guerra de Vietnam, donde aprendió la importancia de tener un ejército anticomunista. Quien además se presume fue uno de los fundadores de los Escuadrones de la muerte.

Entre los métodos utilizados en Vietnam esta la tortura, cuyo objetivo era crear terror en los simpatizantes de los comunistas; el mismo cumplió doble objetivo, silenciar a los que apoyaban ideologías de este tipo y obtener información. Partiendo de allí, se puede notar que dicha estrategia fue ejecutada en El Salvador a través de los Escuadrones de la muerte; los cuales fueron desarticulados y eliminados a partir de la firma de los Acuerdos de Paz. Siendo esta una de las cláusulas estipuladas por las Naciones Unidas durante dichos negociaciones; donde participaron representantes del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional y el gobierno. Las cuales iniciaron a mitad de los años 80 y finalizaron en 1992, año en que Alfredo Cristiani administraba el país.

Ejecuciones de los Escuadrones de la muerte

La forma más explícita para demostrar la represión es el uso excesivo de la fuerza; actos que se manifestó la dictadura con la creación de los Escuadrones de la muerte. Organización que realizó masacres y ejecuciones en diferentes municipios de El Salvador desde su aparición; entre ellas podemos destacar las siguientes:

También, tuvieron lugar otras masacres que no fueron ejecutadas por los Escuadrones de la muerte; sin embargo, los causantes de estas muertes fueron los efectivos policiales y la Fuerza Armada. Las cuales fueron el resultado de la represión por parte del gobierno durante la guerra civil, entre ellas se pueden mencionar:

Existen muchas más masacres que tuvieron lugar entre los años 1979 y 1992 ocurridas en El Salvador; las que ocurrieron mucho antes de la guerra, ejemplo de ello fue el Levantamiento Campesino en 1932. Hechos que se consolidaron durante la presidencia de Maximiliano Hernández Martínez.