El Imperio Español fue el dominio de diferentes territorios del mundo durante la época de los Reyes Católicos; establecido entre los siglos XV y XIX, correspondientes a los años 1400 y 1900. Donde colonizaron espacios pertenecientes a Oceanía, Europa, África y Asia, los cuales administraron a través del sistema de gobierno conocido como virreinato; el cual además admitió su explotación económica a través de la esclavitud.

Origen del Imperio Español

El Imperio Español nació para iniciar la propagación del catolicismo, poner fin a la conquista de Granada y unificar los territorios; lo cual se logró después del matrimonio consumado entre personajes monárquicos devotos a la iglesia católica. Hablamos de Fernando II de Aragón e Isabel I de Castilla en el siglo XV, conocidos como los reyes católicos. Quienes comenzaron un oleaje de expansión territorial, tomando como referencia la expansión comercial de Portugal; por lo que en harás de imitarlos, comienzan la búsqueda de nuevos territorios, recibiendo la ayuda de Cristóbal Colón en 1492; año en que comienza la historia de la Conquista de América, seguida por la resistencia indígena.

Organización política y social del Imperio Español

El Imperio Español logró organizarse después de la creación de leyes que permitieron el crecimiento del mismo; presentando características particulares a nivel político, económico y social, los cuales presentaremos a continuación:

Organización política

Dentro de la organización política encontramos los siguientes elementos:

  • El Imperio Español estuvo representado por los reyes, quienes dirigieron los territorios a través de sus subordinados.
  • La zona territorial correspondiente a la actual España se rigió por las Casas de Contratación y el Consejo de Indias; las cuales se encargaban de las actividades de navegación y asesorar al rey en cuanto a los procesos administrativos y judiciales.
  • Para la administración de los territorios de América se establecieron Capitanías Generales de Gobernación y virreinatos; instituciones que comandaron los cabildos, audiencias y consultorios.
  • El sistema administrativo del imperio fue conocido como Régimen Indiano; del cual nacieron las leyes que rigieron el sector económico, social y político del estado reinante.
  • Las instituciones no trabajaban de forma independiente, por el contrario existió una supervisión constante entre ellas; con lo que se trataba de evitar el fraude y la corrupción.
  • Los altos cargos eran de carácter temporal, es decir, tenían un tiempo de inicio y fin.
  • Los funcionarios debían ser españoles y tener un salario fijo, como el caso de los gobernadores.

Organización social

Entre las características que predominaron en la sociedad del Imperio Español, encontramos las siguientes:

  • La sociedad se dividió por estratos, tomando en cuenta el poder político, económico, raza y características físicas; formando lo que se conoce como sistema de castas.
  • De modo que los reyes encabezaron la pirámide social, mientras que en segundo lugar se encontraron los criollos; quienes formaban parte de altos cargos gubernamentales como los cabildos.
  • En tercer lugar se encontraban los zambos, mestizos y mulatos, los cuales cumplieron funciones de albañiles, artesanos y carpinteros.
  • En cuarto lugar estaban los indios a cargo de españoles y criollos para proporcionar la clase trabajadora.
  • Por último, encontramos a los más explotados, los esclavos africanos, quienes cumplieron labores en las minas.

Organización económica

Las características económicas que destacan en el Imperio Español son las siguientes:

  • Los productos agrícolas y minerales como la plata y el oro representaron la base comercial.
  • Grandes barcos se utilizaron para el desarrollo de la actividad comercial entre América y España; transportando productos como pimiento, maíz, maní, papa, tomate, cacao, mandioca y tabaco.
  • La base de la economía española en el periodo colonial fue l explotación de la tierra, estableciendo un sistema feudal.
  • Se establecieron rutas comerciales en Cartagena, La Habana, Portobello y Veracruz, encargadas de hacer llegar los productos hasta España; país que distribuyó los productos agrícolas y mineros por toda Europa.
  • Impuso un sistema comercial basado en la regulación, lo cual permitió el desplome de actividad económica en América.

Religión del Imperio Español

 Entre los años 1492 y 1609 existieron varias vertientes religiosas dentro del Imperio Español, como lo son la judía, cristiana y musulmana; sin embargo, la única que prevaleció y tomó fuerza en el país fue el cristianismo. La cual se estableció como religión después que judíos y musulmanes fueran expulsados del territorio español; dichas creencias serían esparcidas a posterior a través de todo el Continente americano a través de la colonización. Donde finalmente, se decide que cada individuo tiene derecho a profesar la fe de forma libre.

Dominios del Imperio Español

Cuando se habla de dominios, se hace referencia a todos los territorios conquistados por el imperio; zonas que mencionaremos a continuación:

Continente africano

Dentro del espacio geográfico del histórico Imperio Español se anexaron más de 40 espacios africanos; los cuales fueron colonizados a partir del año 1478, donde se anexaron las colonias de Angola, Túnez, Trípoli, Tetuán, Mozambique y las Islas Canarias. Este último dio inicio a la expansión española en el siglo XV, cuando ocuparon distintas plazas en el norte de África; siendo ocupadas por los colonos y convirtiéndose en uno de los puntos más importantes del imperio.

Continente americano

América fue otro continente conquistado por los españoles, anexando a su gran imperio una parte perteneciente al actual Brasil; también se incluyen Argentina, Uruguay, Bolivia y Paraguay, regiones que formaron parte del virreinato de Río de la Plata entre 1776 y 1811. Mientras que en años anteriores, exactamente en 1521, se establece un nuevo virreinato; compuesto por los actuales Estados Unidos y México, cuyas capitanías generales se distribuyeron en diferentes regiones.

Conocidas en la actualidad con los nombres de Puerto Rico, Costa Rica, Guatemala, Honduras, El Salvador, Nicaragua y República Dominicana; también formaron parte de dichas instituciones Cuba y Alaska. Los cuales se identificaron como Nueva España e iniciaron su proceso independentista en el año 1810; para el año 1739 nació otro virreinato conocido como Nueva Granada, cuya capitanía general se encontraba ubicada en la Isla de Trinidad y Venezuela. La totalidad de colonias se encontraron distribuidas entre los actuales Ecuador, Panamá y Colombia.

Para completar el dominio español en el Continente americano encontramos el virreinato del Perú; el cual abarcó ciertos espacios correspondientes a Brasil, Perú, Paraguay, Argentina, Panamá, Colombia, Chile y Ecuador. Siendo reconocido como uno de los territorios más importantes para la corona española; puesto que permitió la expansión de la actividad y enriquecimiento comercial.

Continente oceánico

La expansión española en territorios oceánicos inició en el año 1521, donde dominaron Tahití, la Isla de Pascua y Marinas; a esta lista se incluyen Nueva Guinea, Islas Carolinas e Islas Marshall, algunas de ellas fueron vendidas a Alemania entre 1885 y 1899.

Continente asiático

Algunas zonas pertenecientes a 10 países pasaron a formar parte del Imperio Español entre los años 1565 y 1898; entre los cuales podemos destacar los actuales Sri Lanca, Indonesia, Timor Oriental, Camboya, India, China, Isla de Borneo, Malasia y Japón. Cuya Capitanía General se encontraba ubicada en Filipinas y que se desligó del territorio español en 1898.

Continente europeo

La mayoría de los espacios geográficos europeos que formaron parte del Imperio Español fueron ciudades; pertenecientes a los actuales Francia, Reino Unido, Suiza, Italia, Países Bajos, Alemania, Bélgica, Portugal, Islas Baleares, País Vasco y Luxemburgo. Los cuales iniciaron su colonización a partir del año 1580, siendo liberados a mediados de 1713.

Otros espacios conquistados

Además de los anteriores, también se anexaron un conjunto de zonas pertenecientes al Golfo Pérsico; como fue el caso de Irá y Omán, los cuales convivieron con el Imperio Español entre los años 1580 y 1640. También se pueden añadir territorios conquistados en los archipiélagos, donde destacan Tristán de Cunha, área correspondiente a los archipiélagos británicos; incluso, conquistaron Azores, conformada por 9 islas portuguesas localizadas en el Océano Atlántico.