La Carreta Chillona o Carreta Bruja es una de las leyendas más populares en El Salvador; los abuelos cuentan que en los pueblos se podía escuchar por las noches un sonido chillón. Sonidos que suelen hacer las ruedas al rozar con los ejes resecos de las llantas de madera en las calles); hay quienes aseguran que se escuchan huesos o cadenas que se arrastran cuando ella pasa y antes de verla llegar. Esta leyenda se mantiene viva porque muchos aseguran que la han escuchado transitar por la madrugada en busca de sus víctimas.

Origen de la historia

Hasta la fecha, el origen de la leyenda se sostiene de varias hipótesis, aunque los más destacados suelen ser dos; uno de ellos es la de un español de nombre Terencio Pérez que llego a nuestro país y fue educado por un cura. El cual le enseñó algunas cosas de El Salvador. Cuando el cura murió, Terencio Pérez se mudó a varias zonas del país, en uno de esos lugares conocido a un indígena; quien le enseñó a utilizar las plantas para  curar enfermedades.

El español amasó una gran fortuna y posición social al curar a gran cantidad de personas, la gran mayoría españoles; muchos de sus clientes desconocían que eran curados con métodos ancestrales usados por los indígenas de la región. Una peste que azoto parte del territorio Salvadoreño, enfermó a cientos de personas; Terencio Pérez al ver que no podían pagar sus servicios se negó a ayudar a los indígenas.Uno de sus principales temores es que se descubriría su secreto ante sus amigos y perder su estatus.

Es esa misma noche cuando se le  aparece el fantasma de Fray Antolín (El cura); Diciéndole que fue castigado por no ayudar a las personas que compartieron el secreto con la que amasó su fortuna. Además, le indicó que ya no pertenecía al mundo de los vivos, así que lo mandó a construir una carreta; con la cual recogerá los cuerpos y huesos de los fallecidos. Es por este acto que también fue obligado a vagar como un alma errante en búsqueda de un cementerio para enterrar aquellos que no había ayudado.

Segunda hipótesis de la leyenda

La segunda hipótesissobre el origen de la carreta chillona, se remonta a la fiesta de San Isidro Labrador. Según cuentan, Pedro era un indígena que fue maldecido por el cura de un pueblo; el relato asegura que Pedro llevó su carreta como muchos otros hasta el centro del pueblo. Era un día especial, ya que el cura bendecía las carretas para que perduraran y ayudarán al máximo en las labores de la agricultura.

Todos alinearon sus carretas, y el cura solicitó a Pedro que hiciera lo mismo; pero, este respondió que no estaba ahí para que fuera bendecida, pues ya había sido bendecida por el diablo. Dicho esto, intentó irrumpir en la iglesia con la carreta y golpeó a los bueyes; pero estos se resistieron al grado de zafarse el yugo, es aquí cuando la carreta pierde el control junto al indígena.

Inmediatamente, el cura lanza la maldición, donde aseguró que tendría que tirar de la carreta por sí mismo por la eternidad; de esta maldición se salvaron los dos animales, ya que se resistieron a ingresar a la iglesia. Desde entonces la carreta anda sin bueyes que la conduzcan; aterrorizando donde se escuche el chirrido que hacen sus ruedas de madera. Cuentan que en su carreta lleva cráneos humanos que están flameando en llamas.

No es extraño escuchar en los pueblos “no salgas a media noche, no te asomes ni siquiera a verla, pues siempre está buscando almas para seguir cargando en la carreta”. El colectivo ciudadano popular, ya ha asimilado esta leyenda; y al escuchar un ruido fuerte una vez pasadas las 12 de la noche o las 0 hora, hace que la población tiemble. Se encierran con tal de no observar el eterno trayecto de la carreta en busca de cementerios donde pueda enterrar sus almas.

La carreta bruja en la cultura popular salvadoreña

La carreta bruja es muy importante dentro de la cultura salvadoreña, ya que es una leyenda surgida de sus mismas tierras; además se ha mantenido dentro del folklore cultural desde siempre.  Por la creencia que han tenido que en las calles empedradas se suele escuchar más fuerte esta carreta cuando transita a media noche; una leyenda que ha influenciado al país para mantener sus costumbres de resguardarse, sobre todo los viernes a la media noche.

Este tipo de historia ha logrado en la región, una magia hermosa sobre el legado cultural que no debe desaparecer; incluso, hoy en día se pueden observar que en distintas fiestas de los pueblos hacen representación de esta carreta. Generalmente, en varias obras de teatro o simplemente por celebrar las fiestas del día; muchos audios se han comercializado en distintas zonas del país, replicando el sonido aterrador que emite la carreta. Como chillidos y lamentos, como en una lenta precesión de las almas y cadáveres que son transportados en ella.

Anécdotas sobre la carreta bruja

Los testigos que afirman saber de esta historia, generalmente son los abuelos; quienes narran que la carreta pasa siempre durante la madrugada por los pueblos. Algunos dicen que quién se atreve a mirar la carreta, esta lo maldice y amanece muerto al día siguiente; otros comentan que al pasar la carreta la tierra se estremece.

Entre las historias narradas, se conoce que la carreta pasa por los pueblos; llevándose las almas de las personas más malas de la zona, para hacer compañía al alma que la conduce. Muchas personas aseguran haberla visto, y que al verla produce una fuerte temperatura que recorre todo el cuerpo y quedas demente. En el peor de los casos puedes perder la vida, esta creencia es popular en todas las leyendas de El Salvador; tales como las del Cipitio o la Siguanaba solo por mencionar algunos.

Los abuelos aseguran que la carreta va acompañada de los espectros del infierno cubiertos de un manto negro.

Una mujer llamada Cirila, era la más chismosa del pueblo, se dice que se encontró con la carreta; la que tenía en las esquinas palos que eran acompañados por calaveras humanas, con grotescas muecas de sonrisas. Muchos de los espíritus que estaban en la carreta danzaban y decían el nombre de las almas que contenía. Fue tanta su curiosidad que ella al escuchar la carreta bruja salió a verla y se espantó de gran manera que al día siguiente amaneció muerta.