La Masacre de las gradas de Catedral fue una matanza ejecutada durante el gobierno de Carlos Humberto Romero; ocurrida exactamente el 8 de mayo de 1979, perpetrada por el Ejército y la Policía. Dando muerte a 20 manifestantes que estaban en la Catedral de San Salvador; espacios que fueron tomados por el Bloque Popular Revolucionario (BPR) para llevar a cabo las protestas.

Lugar de los acontecimientos

El evento se suscitó justo a la entrada de la Catedral de San Salvador después que llegaran dirigentes del BPR; organización revolucionaria que luchaba por la entrega de algunos miembros capturados días anteriores. Es entonces cuando se escuchan disparos y comienzan a caer heridos justo en las gradas de la catedral.

Causas de la masacre de las gradas de catedral

Entre las causas que se pueden mencionar sobre la masacre de las gradas de Catedral, encontramos las siguientes:

  • Múltiples protestas en contra del exceso de poder y represión ejercido por el gobierno nacional.
  • Enfrentamientos constantes entre la guerrilla y los efectivos militares y policiales del estado.
  • Protestas constantes en pro de los derechos del pueblo, esto desde el punto de vista de la guerrilla.
  • Lucha por la libertad y una sociedad igualitaria.

Desarrollo de la Masacre de las gradas de Catedral

Grupos revolucionarios del país, entre ellos el BPR toman la Catedral de San Salvador el 8 de mayo de 1979; donde permanecieron encerradas más de 100 personas, los cuales eran simpatizantes e integrantes del BPR. Dicha toma se realiza después que algunos de sus miembros fuesen capturados por las fuerzas de seguridad del estado;  por lo que realizan una concentración masiva para expresar su descontento y hacer público el suceso; los integrantes del Bloque Popular Revolucionario comienzan sus discursos justo en frente de la Catedral.

Siendo acompañados por una cantidad importante de protestantes que se encontraban apostados en las escalinatas de la entrada al recinto; estos solicitaban la pronta liberación de sus compañeros. De manera imprevista llegan al lugar los efectivos de la Guardia y la Policía Nacional en horas del medio día; quienes usando sus ametralladoras disparan a mansalva a los manifestantes que se encontraban en la entrada de la entidad religiosa. También, hicieron uso de francotiradores, los cuales se ubicaron estratégicamente en los edificios de los alrededores.

Con estos hechos, comienza el desespero entre los participantes al escuchar el tiroteo, de modo que empiezan a correr; algunos fueron alcanzados por las balas, yaciendo sus cuerpos estériles sobre las escaleras de la iglesia. Otros corrieron hasta la puerta de la iglesia para salvar sus vidas al entrar al recinto, pero no corrieron con suerte; uno de los dirigentes del BPR, Moisés Quintanilla recibió un disparo. Con suerte no le ocasionó la muerte, pues logró llegar hasta las puertas de la iglesia y alguien lo auxilió; sin embargo, la situación no termina allí, pues los tiroteos continuaron hasta el día siguiente. Del suceso quedó un saldo y 40 manifestantes heridos, 19 fallecidos, los cuales fueron recogidos por la Cruz Roja en la madrugada del 10 de mayo.

Desenlace de los hechos

Como era de esperarse, los militantes del BPR terminaron siendo perseguidos; en harás de proteger su vida, secuestraron representantes de la embajada de Costa Rica, Francia y Venezuela. Por lo que a las autoridades del país no les quedó más remedio que prestarle la colaboración necesaria; de modo que el estado permitió la salida de los rehenes y secuestradores de la embajada de Costa Rica. Permitiéndoles dirigirse al aeropuerto más cercano, donde tomarían un avión con destino a tierras costarricenses; al llegar se entrevistarían con el mandatario de dicha nación.

En cuanto a los miembros del BPR que se encontraban en la embajada francesa, debían esperar las instrucciones respectivas; sin embargo, es de esperarse que recibieran el mismo trato por parte de las autoridades salvadoreñas. Por otro lado, la toma de la embajada venezolana fue exitosa por unos instantes; puesto que los secuestradores dejaron escapar a los rehenes. Luego de ello, al saber cuál sería el resultado de sus acciones, deciden marcharse a México; país en que comienzan una nueva vida.

Versión oficial de la masacre de catedral

De acuerdo con Carlos Humberto Romero, la masacre se desarrolla por provocación de los manifestantes; quienes iniciaron una balacera en contra de un camión de soldados que pasaba en frente de la Catedral. De modo que a los efectivos militares no les quedó otra alternativa que responder al acto vandálico; sin embargo, existen testigos que afirman que tales acciones nunca sucedieron. Puesto que los manifestantes solo pedían la liberación de sus compañeros revolucionarios.

La matanza sucedida en las afueras de la Catedral no solo fue repudiada por el pueblo salvadoreño; sino también por miembros de los medios internacionales. Ejemplo de ello  fue el caso de uno de los periodistas de los Estados Unidos, Hodding Carter; el cual repudio totalmente las acciones del gobierno de El Salvador. País que en periodo de la guerra civil ejecutó innumerables masacres que dejaron huella en la población.

Justicia en la masacre de catedral

Después de tantos años de enfrentar injusticias sociales y represión en diferentes administraciones, por fin el pueblo ve la luz; puesto que para el año 2009 deciden celebrar cada año el Tribunal Internacional para la Aplicación de la Justicia Restaurativa (TIAJR).   Siendo la sede del acto la Universidad  Centroamericana José Simeón Cañas; donde se reúnen expertos de Paraguay, Estados Unidos, España, Chile y Brasil, especializados en derechos humanos y justicia.

Su objetivo es analizar los diferentes casos de desapariciones, ejecuciones, violaciones, torturas y masacres que tuvieron lugar antes y durante la guerra; teniendo en cuenta los testimonios de las víctimas, a través de los cuales se trata de impartir justicia. Emitiendo sentencias valederas fundamentadas en el derecho jurídico y penal internacional;  desde hace 10 años se lleva a cabo este evento, donde no solo se ha estudiado la Masacre de las gradas de Catedral, sino también muchos otros.

Víctimas de la masacre de las gradas de catedral

Entre las víctimas que se reflejan en la masacre de las gradas de Catedral, encontramos las siguientes:

  • Rafael González
  • Juan de Jesús Serrano
  • Antonio Carmona
  • Silvestre Torres
  • Rosalía Alvarado
  • José Francisco Chávez
  • Esteban Alvarado
  • Santos Higinio Alas
  • Roberto Landaverde
  • Guillermo Ronquillo
  • Ramiro Mejía
  • José Roberto Sarmiento
  • Mauricio Alvarado
  • José Fidel Castro
  • Manuel Guevara
  • Delmy Victoria Rodríguez
  • Norma Sofía Valencia
  • Luz Dilia Arévalo
  • Maximiliano Alirio Cortez
  • Carlos Humberto López García

Reacción popular

Ante los hechos sucedidos el 8 de mayo de 1979, los días sucesivos fueron tensos para la población; el temor se sentía en el aire, las personas no salían de sus casas por temor a ser asesinados. Incluso, se produjo una paralización del transporte colectivo, puesto que días previos habían sido incendiados; en apoyo a la tragedia ocurrida, los educadores también se sumaron a la paralización. En vista de ello, la Policia Nacional fortalece los controles en las calles, revisando los vehículos; previendo cualquier acción que pueda tomarse en contra del estado y sus organismos de seguridad.

BIBLIOGRAFIA CONSULTADA