La masacre de los sacerdotes jesuitas fue uno de los hechos más lamentables que dejó la guerra civil de El Salvador; donde asesinaron a 6 sacerdotes jesuitas junto a sus empleadas domésticas el 16 de noviembre de 1989. Formando parte de una de las tantas masacres ejecutadas por el Batallón Atlacatl en el proceso del conflicto armado.

Lugar de los acontecimientos

En la ciudad de San Salvador, en las instalaciones de la Universidad Centroamericana José Simeón Cañas ingresaron efectivos del Batallón Atlacatl; donde asesinaron a 8 personas, de las cuales 6 eran sacerdotes jesuitas de la Compañía de Jesús. Acontecimientos, también conocidos como mártires de la UCA, donde también murieron 2 empleadas domésticas. Que hoy en dia han pasado a ser parte de las masacres de El Salvador.

Causas de la masacre de los sacerdotes jesuitas

Entre las causas que originaron la masacre de los sacerdotes jesuitas, encontramos las siguientes:

  • Durante la presidencia de Alfredo Cristiani en 1989, la guerra civil recrudece cada vez más.
  • Sin ánimos de que cesase el conflicto armado, el ambiente se tornó muy peligroso para los religiosos.
  • Muchos de los sacerdotes que hacían vida en el país eran sospechosos de apoyar los movimientos insurreccionales del FMLN.
  • Los curas eran vistos como subversivos, de modo que el sector militar desconfiaba de su posición objetiva como sacerdotes.

Desarrollo de la masacre de los sacerdotes jesuitas

Los hechos relatados en el informe de la comisión de la verdad, certifican que el personal del ejército salvadoreño entró a la casa de estudios con un único fin; asesinar a los sacerdotes jesuitas, de modo que revisan las instalaciones de la universidad; donde hallan a dos empleadas domésticas y a los 6 curas. Quienes fueron ultimados dentro de los dormitorios del recinto educativo, luego son sacados al jardín de la entidad universitaria.

En horas de la madrugada del 16 de noviembre de 1989, se les ordenó acostarse e boca abajo en el suelo, donde son vigilados por algunos agentes; posteriormente, reciben órdenes para proceder con el asesinato, ametrallando ferozmente los rostros de los religiosos. Quedaron totalmente desfigurados, con lo que se puede decir que fue un ensañamiento; mientras que los cuerpos de ambas féminas se encontraron en una de las habitaciones de la institución.

Finalmente, los  hechos fueron acreditados al grupo guerrillero al dejar pruebas falsas que los inculpaban del crimen; para terminar de sustentar el hecho, el Batallón Atlacatl saqueó e incendió el Centro Monseñor Romero. Dando la estocada final para dar a conocer que los grupos subversivos habían cometido tal masacre; la cual hasta el día de hoy es recordada con dolor por los salvadoreños.

Versión oficial

El informe de la Comisión de la Verdad del año 1992, explica que se trató de inculpar a la guerrilla en el asesinato de los jesuitas; dejando indicios de su participación en el hecho, pero, los responsables reales fueron efectivos militares. Exactamente, soldados que recibieron órdenes de asesinar a dichos sacerdotes por considerarlos colaboradores de la guerrilla; quienes utilizaban la casa de estudios conocida como José Simeón Cañas como albergue de revolucionarios.

Miembros del Batallón de Infantería de Reacción inmediata Atlacatl accedieron por la fuerza a las inmediaciones de la universidad; donde ultimaron a los directivos de la UCA y sus trabajadoras, se dice que dichos soldados fueron entrenados en los Estados Unidos. Especialistas encomendados a no dejar testigos en la escena del crimen, es por ello que las domésticas también son asesinadas.

Justicia en la masacre de los sacerdotes jesuitas

Este año llegó la justicia para el caso de la masacre de los sacerdotes jesuitas, asesinados en 1989; gracias a que uno de los implicados en el hecho fue juzgado en España y hallado culpable, hablamos de Inocente Montano. Ex coronel, viceministro de la defensa en el año correspondiente a la masacre y extraditado desde Estados Unidos en 2017; quien enfrentaba la justicia desde el año 2011, cuando el país europeo comenzó el proceso legal en vista que 5 de los curas eran españoles. 

Finalmente, después de 9 años en luchas legales, la justicia se hace presente y el caso no queda impune; puesto que el pasado 11 de septiembre, la Audiencia Nacional de España condena a 130 años de prisión a Orlando Montano. A pesar que existen otros implicados en el asesinato de los jesuitas, el único que enfrentará la justicia será Montano; o por lo menos, por el momento, pues, El Salvador no ha querido colaborar con la extradición de los otros acusados.

Víctimas de la masacre de los sacerdotes jesuitas

Entre las víctimas de la masacre de los sacerdotes jesuitas, se encontraban los siguientes personajes:

  • Celina Ramos de 16 años.
  • Ignacio Ellacuría, rector de la casa de estudios y sacerdote.
  • Elba Ramos, doméstica de la universidad.
  • Ignacio Martín-Baró, sacerdote y vicerrector en lo académico.
  • Joaquín López López, sacerdote fundador de la universidad.
  • Segundo Montes, sacerdote y director de los derechos humanos de la institución.
  • Armando López, sacerdote y profesor de filosofía.
  • Juan Ramón Moreno, sacerdote y director de la biblioteca de teología.

Asedio antes de la masacre de los sacerdotes jesuitas

Los jesuitas habían sido víctimas de asedio y fuertes acusaciones relacionadas con planes subversivos; incluso, llegaron a sufrir varios atentados graves que casi pudieron haberles costado la muerte. Entre ellas se pueden destacar las siguientes:

  • Se emiten amenazas a los curas jesuitas a través de emisoras radiales en el mes de noviembre, indicando que deben morir.
  • Aparece un comunicado de prensa de la derecha en el mes de abril que relaciona a los sacerdotes jesuitas con  las acciones explosivas del FML.
  • Se realizan explosiones en la imprenta de la Universidad José Simeón Cañas entre abril y julio de ese mismo año.
  • Partidos políticos como ARENA emite acusaciones en contra de los sacerdotes jesuitas en abril de 1989.
  • Los sectores militares acusan a los sacerdotes de refugiar a integrantes del Frente Farabundo Martí para la Liberación.
  • Acusaciones por impartir ideologías religiosas identificadas como teología de liberación.

Reconocimiento a víctimas de la masacre

Después de 20 años de la masacre de los sacerdotes jesuitas, los difuntos obtuvieron un reconocimiento en 2009; justo en el periodo presidencial de Mauricio Funes, quien entregó a sus amigos y familiares la condecoración “Orden José Matías Delgado”.

Acusados de la masacre de los sacerdotes jesuitas

Entre los acusados de la masacre de los sacerdotes jesuitas, se encontraron integrantes del Batallón Atlacatl; grupo perteneciente a la Fuerza Armada de El Salvador, acusados en 1991 de dichos asesinatos. Donde participaron los siguientes personajes:

  • René Emilio Ponce, un general retirado de la Fuerza Armada.
  • Juan Orlando Zepeda, quien ejerció el cargo Comandante de la Primera Brigada de Infantería en 1989; además fue vice ministro de Defensa en el año 2000, año en que aseguró su inocencia.