La masacre Tenango y Guadalupe fue una de las tantas masacres de El Salvador ocurridas durante la guerra civil;  llevada a cabo entre el 28 de febrero y el 1 de marzo de 1983, en el departamento de Cuscatlán, justo en los catones Guadalupe y Tenango. Localizados en uno de los municipios de El Salvador, identificado como Suchitoto.

Causas que originaron la masacre

Entre las causas que se pueden mencionar sobre la masacre de Tenango y Guadalupe, encontramos las siguientes:

  • Organización de operativos para tratar de eliminar la guerrilla.
  • Constantes ataques al gobierno por parte de los revolucionarios, con el fin de luchar por las desigualdades sociales.
  • Establecimiento de supuestos campamentos guerrilleros en la zona.
  • Desarrollo de la guerra civil.
  • Acusaciones por parte del gobierno que indicaban que los pobladores solapaban las acciones guerrilleras.

Desarrollo de la masacre de Tenango y Guadalupe

Después que grupos revolucionarios del FMLN intentaran dominar el municipio Guazapa, ubicado en San Salvador, efectivos del ejército emitieron su respuesta; atacando la zona de Tenango. Donde grupos del Ejército y Guardia Nacional detuvieron a los guerrilleros que se desplazaban por el lago Suchitlán hacia Chalatenango el 28 de febrero de 1983; la participación del Batallón Atlacatl fue fundamental para cumplir los objetivos de dominación territorial vía terrestre, el operativo fue denominado «Guazapa 10».

Finalmente, el día 1 de marzo del mismo año, deciden culminar la operación haciendo uso de la Fuerza Aérea; por lo que bombardean las zonas de Guadalupe, lugar donde se encontraban guerrilleros en plan de escape. Es así que mueren más de 200 personas, víctimas de los ataques aéreos que incluyeron activistas revolucionarios y civiles; estos últimos en su mayoría, capturados por el ejército salvadoreño para ejercer presión en los bandos contrarios.

Versión de los sobrevivientes

Hasta la fecha los sobrevivientes, algunos de ellos familiares y amigos de las víctimas, mantienen sus versiones sobre la masacre de Tenango y Guadalupe; donde murieron mujeres embarazadas, hombres, ancianos, niños, primeramente por los bombardeos lanzados a las faldas del Cerro de Guazapa. Donde supuestamente se encontraban ubicados los guerrilleros, pero no fue así, de modo que salieron perjudicados los civiles.

Esta situación, desbordo las emociones de los militares al mando, uno de ellos de apellido Monterrosa, aseguran los portavoces; por lo que arremetió contra la población civil que se encontraba en el lugar, perpetrando asesinatos con armas de fuego. El resto de la población que intentó escapar fue bombardeada, de modo que no sobrevivieron; solo unos pocos tuvieron la suerte de sobrevivir y hoy en día se encuentran pidiendo justicia  por los hechos pasados. Es por ello que la coordinadora del centro Madeleine Lagadec exige se tomen en cuenta las declaraciones de los antes mencionados.

Justicia en la masacre de Tenango y Guadalupe

El Centro para la Promoción de los Derechos Humanos Madeleine Lagadec solicitó en noviembre de 2017 fiscales especializados; con esta exigencia en mente, pretenden que el caso tuviese mayor atención y agilizar todo lo concerniente al mismo.  Para que de una vez por todas, los responsables carguen con todo el peso de la ley; tomando en cuenta las versiones de los sobrevivientes, quienes desde el año 2001 se encuentran a la espera de la justicia.

En ese mismo año, se iniciaron las exhumaciones de los cuerpos, por órdenes de un tribunal; a pesar de ello, las investigaciones han sufrido ciertos retrasos, retomándose 10 años después en la fiscal

Origen de la masacre de Tenango y Guadalupe

La masacre Tenango y Guadalupe tienen se origina después que 1000 guerrilleros ocuparan la zona por más de 3 semanas; quienes desde el 12 de febrero de ese mismo año habían tratado de controlar y habitar las comunidades ubicadas en Cuscatlán. Esto después de perder su dominio localizado en el sector Palo Grande, lugar que fue desmantelado por efectivos paracaidistas.

Más de 3000 soldados pertenecientes al Ejército se movilizaron para eliminar a los ocupantes guerrilleros; produciendo un enfrentamiento que trajo como consecuencia la muerte de muchas personas inocentes. Los efectivos militares se encontraban dirigidos por el Coronel Monterrosa, quien al darse cuenta que los guerrilleros huyeron de Guazapa, ordenó perseguir a los civiles; para el 28 de febrero cientos de inocentes habían muerto al ejecutar el Plan de Tenango.

Funeral de las víctimas de la masacre

En vista de los hechos ocurridos y la muerte inesperada de inocentes, algunos civiles se dedicaron a recoger los cadáveres; por lo que pudieron hacer una fosa común y dar santa sepultura a todos los implicados en la matanza. Donde cada año se realiza una conmemoración de los hechos en honor a los difuntos; cuyo objetivo fundamental es no olvidar los crueles actos ocurridos en el pasado, donde niños, mujeres y hombres fueron alcanzados por la muerte.

Durante el acto conmemorativo se celebra una misa, música revolucionaria y se presenta una procesión de farolitos; además de documentales que permiten recrear y mantener vivos los duros momentos difíciles que vivió la comunidad salvadoreña durante la guerra civil. Para el año 2001, se llevaron a cabo las exhumaciones de los cadáveres y es así que se realiza el entierro común; mientras que 28 años después de la tragedia en el año 2011, los familiares realizan las denuncias pertinentes al caso.

Reconocimientos en la masacre de Tenango y Guadalupe

La muerte de cientos de inocentes durante el Plan de Tenango no fue de importancia; puesto que después de peinar la zona y acabar con guerrilleros y civiles al mismo tiempo, los responsables del hecho recibieron condecoraciones. Donde la Embajada de los Estados Unidos y la clase alta de El Salvador elogiaron al General Bustillo  el Coronel Monterrosa; el primero al mando de la Fuerza Aérea, y el segundo líder del Batallón Atlácatl.

Acusados de la masacre

Entre los acusados de la masacre Tenango y Guadalupe, encontramos los siguientes:

  • Domingo Monterrosa Barrios, Teniente Coronel y Comandante General del Batallón Atlacatl. Ademas de altos mandos dentro del ejercito en ese momento, aunque la justicia salvadoreña no ha dado veredicto de culpabilidad contra ninguno.

Bibliografía