La Masacre del río Sumpul a la muerte de una gran cantidad de personas en una zona determinada de El Salvador; asesinatos cometidos por la Guardia Nacional, los paramilitares y la Fuerza Armada. Quienes dispararon a mansalva a 600 personas ubicadas a las orillas del río Sumpul, Chalatenango en mayo de 1980 durante la administración de la Junta Revolucionaria de Gobierno.

Causas de la masacre del sumpul

Dentro del contexto de la Masacre del río Sumpul, se pueden mencionar las más importantes, entre las que encontramos las siguientes:

  • Mandatos dictatoriales, como fue el caso de la Junta Revolucionaria de Gobierno entre 1979 y 1982.
  • La Guerra Civil, la cual duró por más de 10 años.
  • Constantes enfrentamientos entre el FMLN y el gobierno.
  • La movilización para huir del conflicto armado.
  • La constante violación de los Derechos Humanos.
  • La existencia del paramilitarismo.
  • Distribución injusta de las riquezas.

Desarrollo de la masacre del río sumpul

La Masacre del río Sumpul tuvo lugar durante la administración de la Junta Revolucionaria de Gobierno en mayo de 1980; época en que  José Napoleón Duarte formaba parte de la misma. Para esa época el gobierno trataba de eliminar la guerrilla, de modo que realizaron diferentes operativos; donde también participaron efectivos de la Guardia Nacional y la Fuerza Aérea. Siendo su objetivo los poblados ubicados al norte de Chalatenango, en vista de ello, muchos pobladores huyeron. Instalándose a las orillas del río Sumpul, donde se encontraba el caserío Las Aradas, conectado con la frontera con Honduras; al mismo tiempo el ejército hondureño ejecutaba otro operativo para impedir el paso y expulsarlos de la zona fronteriza.

Muchas de las víctimas huyeron a través de las aguas del río, pero no corrieron con suerte, pues su corriente los arrastro; debido a que la noche previa había llovido de forma torrencial, lo cual contribuyo al aumento de las aguas. Mientras que los que lograron acceder a tierras hondureñas, fueron retirados del territorio a punta de disparos; algunas de las víctimas fueron colocadas en filas y ametralladas.  Los relatos de sobrevivientes, cuentan que los efectivos militares lanzaban a los niños al aire; después de ello, le cortaban el cuello, incluso, se dice que muchos murieron a machetazos.

Aproximadamente 600 civiles desarmados fueron asesinados a orillas del río Sumpul, lo cual es conocido como la Masacre del río Sumpul; hasta la fecha, ni el gobierno salvadoreño ni el gobierno hondureño reconoce estos actos de violencia. Por lo que aun los familiares de las víctimas esperan por la reparación, siendo su única exigencia que se exprese la verdad ante el mundo. Es por ello que cada año en el mes de mayo, se dirigen a Las Aradas para no recordar que no se puede repetir la Masacre del río Sumpul.

Final de la masacre del sumpul

Las víctimas de la Masacre del río Sumpul, no solo murieron a manos del ejército salvadoreño, sino también a causa de los disparos del ejército hondureño; quienes dispararon para impulsar la retirada de los pobladores y evita que otro tanto entrara al país. Para muchos, lo ocurrido fue un convenio entre los ejércitos de ambos países; pues ninguno veló por la vida de los civiles, aunque hasta el momento niegan que esto haya ocurrido. Para ese momento, la embajada de los Estados Unidos se pronunció, desmintiendo lo ocurrido.

Algunos pobladores murieron a causa de disparos propinados desde el aire, ya que el operativo contemplaba helicópteros pertenecientes a la Fuerza Aérea; el agua del rio Sumpul se tiñó de rojo con la sangre del pueblo salvadoreño. Se podía divisar gran cantidad de cuerpos flotando en el agua, no solo sufrieron las personas, sino también los animales; al cabo de un tiempo, se observaba como los perros llevaban restos de personas en el hocico. Situación que puede resultar aterradora si se observa de manera inesperada.

Después de años de acusaciones e investigaciones, la ONU a través de la Comisión de la Verdad admitió la Masacre del río Sumpul; denotando que fue un acto de violación de los derechos humanos y el derecho internacional humanitario. Todo basado en pruebas sustanciales que demostraban la culpabilidad en el acto tanto del ejército salvadoreño como el hondureño; a 32 años de la Masacre del río Sumpul, la zona es declarada como Bien Cultural Protegido por el Ministerio de Cultura de El Salvador.

Versión oficial de la masacre del río sumpul

El informe de la Comisión de la Verdad del año 1993 expone que el escenario donde se desarrolló la masacre del río Sumpul fue Chalatenango; exactamente en el municipio Ojos de agua, caserío las Aradas y el Cantón Yurique, adyacencias que albergaron un promedio de 300 muertos. Dentro de los cuales se contemplan niños y mujeres pertenecientes a la comunidad campesina de la región; quienes murieron como consecuencia de operativos paramilitares y de la Guardia Nacional dentro de lugares fronterizos con Honduras.

Esto cuando apenas se daba inicio al conflicto armado entre la guerrilla y el gobierno; dentro del mismo documento se explica que dichas acciones se llevaron a cabo debido a que la mayoría de la población pertenecía a la Federación de Trabajadores del Campo. La cual luchaba por la reforma agraria, además la zona colaboraba con las acciones guerrilleras; por lo que sirvió de base para los grupos revolucionarios, de modo que la población daba apoyo a los grupos desestabilizadores.

Justicia de la masacre del sumpul

En pro de dar justicia a los hechos ocurridos hace 40 años, en mayo del año en curso, organizaciones como ACISAM y CCR solicitan retomar los procesos legales; esto después que finalice la pandemia de COVID-19, donde se pide la declaración de los implicados en el hecho. Así como también, la exhumación de los cuerpos, ubicados tanto dentro del territorio nacional salvadoreño como hondureño; además solicitan un homenaje póstumo para las víctimas y que el gobierno pida perdón y reconozca los hechos.

Origen de la masacre del río sumpul

La Masacre del río Sumpul se desarrolla en pleno proceso de la Guerra Civil, cuando la población huía del conflicto armado; refugiándose en la frontera con Honduras, espacios que habían sido desmilitarizados por la OEA después de la Guerra del Fútbol. Para ese momento, se habían convertido en el hogar de muchos salvadoreños; los cuales establecieron campamentos, lo que fue un grave error, pues fueron confundidos con campamentos del FMLN. Sin pensarlo, las fuerzas militares atacaron, dejando un gran saldo de muertos.

Consecuencias de la masacre

Entre las consecuencias que trajo consigo la Masacre del Sumpul, podemos encontrar las siguientes:

  • Fiebre tifoidea, ocasionada por los cadáveres en descomposición que se encontraban en el río.
  • Cientos de decesos civiles sin justificación aparente.
  •  Altos signos de violencia, desigualdad y pobreza en el país.
  • Establecimiento de las pandillas.
  • Esperanza de la justicia social ante los hechos acaecidos.
  • Aumento de las tasas migratorias.

Revelaciones sobre la masacre

Después de haber protagonizado estos terribles hechos, los supervivientes instituyen la Asociación de Sobrevivientes de la Masacre del río Sumpul;cuyo objetivo es informar a las nuevas generaciones sobre lo ocurrido, para que estos actos no se repitan.  De modo que deciden reunirse con la antropóloga Deysi García, quien les ayudó a reconstruir los hechos; lo cual fue realizado a partir de dibujos y talleres, teniendo como base sus relatos de los sobrevivientes. Logrando con ello la elaboración de un libro, en el que se dejan ver los acontecimientos ocurridos desde 1970 hasta mayo de 1980.

Dentro del texto se pueden encontrar los relatos de los diferentes sobrevivientes de la Masacre del río Sumpul; también, se incluye un resumen de la denuncia realizada a las autoridades pertinentes y fotos reales de los acontecimientos. Con esto intentan instar al resto de la población a organizar grupos de memoria histórica; donde se relaten y saquen a la luz otras masacres ejecutas en El Salvador. Desde mayo de 1980 hasta la fecha, los organismos pertinentes no han abierto ningún tipo de proceso legal en contra de los responsables; lo cual permitiría resarcir los daños tanto de sobrevivientes como de las víctimas.

Los supervivientes exigen al Estado salvadoreño la reparación en cuanto a las necesidades de los mismos; donde se verán beneficiados los familiares de las víctimas y los sobrevivientes. De igual modo, solicitan que se sigan las recomendaciones de la Comisión de la Verdad; la cual recomendó la creación de un fondo de reparación que hasta ahora no se ha desarrollado. El mismo debe ir acompañado de una ley de reparación integral que contribuya con el buen desenvolvimiento del fondo.