La monarquía absoluta es aquella que no contempla dentro de su organización política la división del poder ejecutivo, legislativo y judicial; concentrando el mismo en manos de una sola persona, con lo que se le concede autoridad ilimitada en la toma de decisiones. En este tipo de administración gubernamental el gobernante se identifica como rey o monarca.

Origen de la monarquía absoluta

La monarquía absoluta guarda relación con el absolutismo, un sistema de gobierno establecido durante la edad  moderna; se originó en Francia, desarrollándose entre los años 1500 y 1800, donde se diseminó por otros países de Europa. 

Su instauración surge de una teoría creada por los franceses, identificada como “Teoría del Derecho Divino del Poder Real”; la cual sostuvo la idea que el rey era un elegido de Dios para gobernar, o en otros casos era el propio Dios encarnado. Ejemplo de ello fue el periodo colonial, donde los reyes católicos tenían todo el poder, tanto social como económico.

Características de la monarquía absoluta

Entre las características que se pueden mencionar de la monarquía absolutista, encontramos las siguientes:

  • Centralización del poder en una sola persona, identificada como emperador, monarca o rey.
  • Estricta distinción de estratos sociales.
  • Sistema de gobierno establecido por la nobleza.
  • Constantes injusticias sociales, recayendo la mayor parte sobre los más desfavorecidos.
  • Estrecha relación con los sectores religiosos para administrar sus riquezas.
  • Representaba solamente a las clases sociales altas, dejando de lado los intereses del pueblo.
  • Abuso de poder en todas las dimensiones posibles.
  • Régimen de gobierno totalmente opuesto a la democracia.

Causas de la monarquía

Entre las causas que originaron la monarquía absolutista, encontramos las siguientes:

  • Utilización de la divinidad para obtención de poder.
  • Constantes enfrentamientos religiosos.

Organización política de la monarquía absoluta

Aunque parezca mentira la monarquía absoluta se encontraba bien organizada de forma política; pues a pesar de que el poder se concentra en el rey y tiene la última palabra en las decisiones, este cuenta con una serie de funcionarios; los cuales hacen posible el desarrollo del reino, entre ellos encontramos:

  • El ejército encargado mantener el orden en el estado y la defensa del mismo.
  • Trabajadores de la administración pública que se ocupan del cobro de impuesto y demás actividades administrativas.
  • Embajadores que gestionan los acuerdos políticos y económicos entre naciones.

Rey de la monarquía absoluta

Durante la monarquía absoluta, el monarca o gobernante se caracterizaba por lo siguiente:

  • Mantener una actitud cálida, amable y déspota al mismo tiempo ante sus súbditos.
  • Administraba los recursos económicos pertenecientes a la iglesia.
  • Al morir, sus hijos recibían el poder como herencia.
  • Su palabra era ley, todo lo que dictaminaba así se hacía.
  • Recibía consejo de la nobleza, sin embargo, siempre tenía la última palabra.
  • Su administración era vitalicia.
  • Sus leyes variaban de acuerdo a sus intereses y a los de la nobleza.

Cambios en la monarquía absolutista

La distinción, injusticia e inconformidad social propiciaron un cambio mental en el hombre; por lo que surgen movimientos que van en contra de los ideales absolutistas, uno de ellos fue la Ilustración. La cual fundamento el progreso económico y social de su pueblo como un deber fundamental del gobernante; lo que genero descontento en el sector noble, puesto que debía rendir cuentas a sus siervos y no solamente ante Dios; los intereses económicos de los monarcas se vieron afectados por diversas reformas exigidas inicialmente por funcionarios públicos.

Entre los años 1789 y 1799 tienen lugar los movimientos independentistas de América Latina y  Revolución Francesa; lo que originó un cambio en el estilo de gobierno absolutista, donde el gobernante debía descentralizar el poder. De modo que nace la monarquía constitucional, por ende, el poder legislativo, judicial y ejecutivo crearon sus propias instituciones; siendo dirigidas por altos funcionarios cuya representación está en manos del rey.  

Monarquía absoluta en la actualidad

Entre los países que mantienen una monarquía absoluta en la actualidad encontramos los siguientes:

Eswatini

También conocido como Suazilandia, país que cambió su nombre a Esuatini por órdenes de su gobernante, el rey Mswati III en 2008; pertenece al continente africano y se convirtió en monarquía absoluta después de independizarse de Gran Bretaña en 1968. Hoy en día, en dicho país los partidos políticos fueron eliminados por órdenes del rey; el poder ejecutivo y legislativo es administrado en su totalidad por el monarca, entre sus labores está el nombramiento de ministros.

Brunei                                  

Brunei es otro de los países que desde 1984 mantiene una monarquía absoluta bajo el nombre monarquía musulmana malaya;  la cual alcanzó después de ser una colonia británica, cuyo gobernante es el sultán Hassanal Bolkiah. Quien practica el islamismo como la religión del país, donde se contempla la lapidación por la práctica homosexual; la palabra del sultán es ley, puesto que sobre sus manos reposa todo el poder ejecutivo. Administrando el ministerio de finanzas, relaciones exteriores y defensa, sus decisiones no encuentran negativas parlamentarias.

 Arabia Saudita

La monarquía absolutista de Arabia Saudita es dirigida por el rey Salmán Bin Abdulaziz desde hace 5 años; férreo practicante del islamismo, donde su libro sagrado es el Corán, a diferencia de otros países que se rigen por La Biblia.  El rey es la máxima autoridad o jefe de estado, quien se encarga de velar por el cumplimiento del derecho islámico; su gabinete ejecutivo se encuentra constituido por el presidente del consejo, ministros y viceministros, los cuales hacen cumplir las leyes. Otra de las atribuciones del monarca es la destitución y nombramiento de los integrantes del consejo o gobierno.  

Omán  

Omán es un país ubicado en la Península Arábiga, cuyo sistema de gobierno es la monarquía absoluta; su rey o gobernante es el sultán Haizam bin Tarik al Said, primo del antiguo sultán que accedió al trono después de que este muriese  el pasado mes de enero. Su organización política comprende un parlamento, donde el monarca comparte poderes legislativos con sus miembros; sin embargo, no deja de tener todo el poder sobre el reino de Omán, recibiendo asesoría de un consejo seleccionado por él.