La monarquía es una forma de gobierno que rige un estado determinado, donde el poder se mantiene hasta la muerte del gobernante;  se concentra en una sola persona que por lo general se identifica como rey, quien transmite su legado de generación en generación. A través del cual se traza una línea entre los habitantes de la sociedad, llegando a dividirse por estratos sociales, donde la nobleza es la más importante.

Origen

El origen de la monarquía se remonta a la época del Imperio Romano después de instaurar al primer emperador en el año 27 a.C; identificado como Cesar Augusto, quien fue nombrado rey y permaneció en el trono hasta el año 14 d.C,  representando la máxima autoridad del reino. De allí que la palabra monarquía provenga del termino monarchia de origen griego y latín, que significa gobierno de una sola persona.

El sistema de gobierno monárquico perduró en Roma por mucho tiempo, llegando hasta inicios de la Edad Media; época que estableció dicho régimen alrededor del mundo a través del feudalismo que se generó con la caída del Imperio Romano en el año 476.

Características de la monarquía

Entre las características más relevantes de la monarquía, encontramos las siguientes:

  • Las monarquías se diferencian entre sí de acuerdo a la cultura de cada nación.
  • El título de monarca o rey se ejerce  de forma vitalicia,  es decir, hasta el día de su muerte o cualquier motivo que le impida continuar en el trono.
  • Controla el poder social, económico, militar y político, por lo que es el gobernante absoluto.
  • Pasa de generación en generación, teniendo carácter de herencia.
  • Está estrechamente ligado a la religión, llegando a profesar la misma religión de su pueblo.
  • El rey es el título que representa la monarquía de forma absoluta.

Tipos de monarquía

La monarquía puede ser clasificada en diferentes tipos, entre los cuales destacan los siguientes:

Monarquía absoluta

Dentro de la monarquía absoluta no se permite delegar el poder a otros, es decir, todas las decisiones se concentran en el rey o monarca; por lo que su autoridad es ilimitada, dejando de lado la posibilidad que otros elijan. Dentro de este tipo de organización política, no existen instituciones alternas con las que se comparta el poder;  puesto que se tiene la concepción que el gobernante recibió su título directamente de Dios.

En el ámbito absolutista, el monarca tenía todo el derecho de imponer sanciones y normas a sus súbditos sin que nadie pudiese juzgar sus decisiones; dando paso al descontrol desmesurado del poder, estas características hacen que la monarquía sea todo lo contrario a la democracia. Se puede decir que la religión era el arma utilizada para que la sociedad aceptase este sistema de gobierno; ya que, se les hacía creer a los súbditos que Dios les daba el derecho a reinar.

Monarquía constitucional

La monarquía constitucional, tal y como su nombre lo indica, limita la autoridad absoluta del rey a través de la constitución;  por lo que su poder se encuentra establecido de acuerdo a la organización política de la nación. Cuya norma representa regirse por las leyes estipuladas por el estado al mismo tiempo que seguía siendo gobernante; este tipo de monarquía es aceptada por los monarcas para no perder el poder en su totalidad.

La monarquía constitucional logró afianzarse después que diferentes corrientes filosóficas y hechos importantes surtieran efecto en las sociedades de la edad moderna; como fue el caso de la Revolución Francesa, evento que cambió el sistema de gobierno de Francia. Cambiando al país de una monarquía absoluta a una monarquía constitucional.

Monarquía electiva

La monarquía electiva tiene semejanza en ciertos aspectos con los gobiernos democráticos; puesto que en ella, los reyes o monarcas pueden ser elegidos para ejercer el poder de forma vitalicia o por un periodo de tiempo determinado. Los métodos utilizados en la elección pueden variar de acuerdo a la sociedad y sus leyes; sin embargo, su elección gira en torno a los grupos sociales con poder económico, quienes pueden detener su mandato en cualquier momento en caso que no cumpla con las expectativas.

Monarquía hereditaria

La monarquía hereditaria es aquella que se adquiere por herencia, es decir, el trono pasa de generación en generación; solamente a los descendientes legales del rey o monarca, siendo limitada solamente a los hombres. En caso que estos no posean descendientes, en tal caso, su sucesor será uno de los parientes más cercanos al monarca; sin embargo, la elección del mismo no está hecha al azar, puesto que existen leyes que regulan la sucesión. Donde es norma que los primogénitos serán los primeros en reinar, solo si son del sexo masculino.

Monarquía parlamentaria

La monarquía parlamentaria es ejercida de igual modo por un monarca o rey, quien debe rendir cuentas al parlamento; un sistema de organización política donde las decisiones del gobernante pueden ser medidas y juzgadas por el poder ejecutivo y legislativo. A pesar de ello, representa la máxima autoridad al tener la última decisión en los decretos parlamentarios; sin embargo, ninguna de las partes tiene acción individual, siempre estarán supeditas entre ellas.

Dentro de este tipo de gobierno, el monarca ejerce sus funciones de forma vitalicia, por lo que su mandato culmina con la muerte; la monarquía parlamentaria tuvo sus inicios en la edad moderna, justo en el continente europeo, siendo Inglaterra uno de los países afectados.

Situación actual de las monarquías

Desde que la monarquía se instauró en Europa en la edad media ha prevalecido hasta la actualidad; es así que hoy en día vemos que países como Arabia Saudi aun en nuestros tiempos mantienen el sistema de Monarquía absoluta. Representado por un rey, quien decide el Consejo de Ministros y además impide la creación de partidos políticos y sindicatos; este se rige o gobierna la nación de acuerdo a lo establecido en el Corán. Este tipo de gobierno también se mantiene en Swasilandia, donde el rey controla el poder ejecutivo y legislativo.

Entre otras naciones que aun en nuestros días se organizan políticamente como monarquía parlamentaria encontramos a Reino Unido; dirigido por la famosa reina Isabel II, quien ha ocupado el trono por 68 años, representando a los países que integran la Commonwealth. Además es la principal representante de la iglesia anglicana, religión inglesa desde el siglo XVI. Este estilo de gobierno es compartido a su vez por Dinamarca, donde la se suprimió el Senado; por lo que se mantuvo la monarquía, siendo su jefe de estado es la reina Margarita II, perteneciente  a la familia danesa.

Por su parte, Luxemburgo también mantiene un régimen de monarquía parlamentaria, representado hasta hace 20 años por el duque Juan; quien heredó el poder a su hijo Enrique, el cual desde entonces ejerce el poder ejecutivo solo para las ceremonias. Mientras que en otras partes del mundo se mantiene la monarquía constitucional, como por ejemplo Suecia; donde existe una cámara de diputados desde hace más de 40 años y la monarquía cumple un rol representativo.

En Mónaco se mantiene el sistema monárquico, pero sin autoridad absoluta, puesto que comparte los diferentes poderes; tienen el poder judicial en sus manos, más la regulación del mismo está en manos de los tribunales.

Conclusión

Si comparamos las primeras monarquías de Europa con las actuales, se puede llegar a la conclusión que pasaron por un proceso de cambios; el cual fue posible gracias a las corrientes filosóficas que colaboraron con el cambio de pensamiento de la sociedad. Como fue el caso del Renacimiento, Romanticismo, Modernismo, etc; sin embargo, estos no fueron los únicos agentes que contribuyeron a dicho cambio, también la Revolución Francesa y la Revolución Industrial tuvieron su valor agregado en la transformación.

Todo ello provocó el paso de la monarquía absolutista a la constitucional y parlamentaria que observamos en la actualidad; donde las familias reales representan a la nación, más no tienen poder ilimitado a la hora de la toma de decisiones. La mayoría de ellas se encuentran sujetas  al poder legislativo, ejecutivo y judicial, donde sus miembros son elegidos con el sufragio universal; claro todo puede variar de acuerdo a lo establecido por cada nación o estado, hasta el momento lo que no ha cambiado es la monarquía como heredad.

De lo cual podemos deducir que el factor psicológico ha influido enormemente en la permanencia de la monarquía; puesto que al desaparecer el poder, se pierden los privilegios, de modo que las monarquías de hoy en día pretenden mantener el control, más en la realidad no es así. Lo cual contribuye a mantener la calma mental de los monarcas, al sentirse dentro de la cúpula social y de poder.