Para conocer a fondo el sentir del pueblo salvadoreño, no hay mejor forma que visitar los Museos de El Salvador; lugares llenos de objetos que muestran la cultura del país, y que además rinden tributo a los grandes artistas que crecieron en esta hermosa nación. De esta forma lo hace el Museo de Escultura Enrique Salaverría, un personaje que destacó por sus originales trabajos en cerámica y escultura. Así que si deseas hacer turismo El Salvador, debes acercarte a este magnifico lugar.

Ubicación

Si deseas pasar un rato de tranquilidad y expandir tus conocimientos en cuanto al arte salvadoreño, debes visitar el Museo de Escultura. Localizado en la ciudad capital, San Salvador, justo en el departamento de San Salvador; 59 Av Norte, San Salvador es la dirección concreta, se encuentra a pocas cuadras de distancia del Monumento al divino salvador del mundo, uno de los Muchos Monumentos de El Salvador que se encuentran en San Salvad.

Características del Museo de Escultura

El Museo de Escultura Enrique Salaverría fue creado en honor a uno de los más grandes ceramistas y escultores de El Salvador; siendo inaugurado al público en el mes de noviembre del año 1999. Dentro de sus instalaciones se encuentra actualmente 80 obras en exhibición, todas ellas pertenecientes a Enrique Salaverría; donde la expresión artística se pone de manifiesto a través de diferentes materiales. Hablamos de madera, arcilla, metal y otro tipo de materiales.

El arte de este artista se caracterizó por pasar de lo abstracto a lo figurativo, es así que ningunas de sus obras tienen puntos de comparación; demostrando por completo la genialidad que poseía Enrique Salaverría para expresarse en torno al arte. Siendo su mayor fuente de inspiración la mujer, quien ha sido plasmada por él en diferentes esculturas; recomiendo visitar El Salvador y recorrer las instalaciones del Museo de Escultura, no te decepcionará la visita.

¿Qué ver en el Museo de Escultura Enrique Salaverría?

Cuando piensas en una galería o museo, inmediatamente viene a tu mente un lugar lujoso; pero este no es el caso del Museo de Escultura salvadoreño, por el contrario más bien resulta cálido y acogedor. Aunque aún no resulta tan reconocido como el resto de los museos, en realidad vale la pena realizar la visita;  allí conocerás bellas obras de Enrique Salaverría, cada una de ellas con diferentes tamaños y elaboradas con distintos materiales.

Al adentrarte en el lugar, conocerás el dolor de la guerra a través de la escultura; también, observaremos un área llamada “Mujeres con Palomas”, inspirada en uno de los viajes del artista por Argentina. Sin embargo, la que hasta el momento supera toda expectativa es la figura llamada “Movimiento de Mujer”; la cual comprende más o menos unos 3.5 metros de alto, la que fue tallada en cedro. Además de esto observarán otro tipo de figuras como mariposas, el infierno y el diablo, incluso verás algunas piezas de cerámica que rodean el lugar.

Aún queda más por ver, pero te dejare con la incógnita, así decidirás visitar el espacio y vivir la experiencia con tus propios ojos; al visitar los municipios de El Salvador, recuerda pasar por el Museo de Escultura.

Gastronomía sin límite

Siempre que visites El Salvador, no dejes de conocer los restaurantes que se encuentran en los alrededores del Museo de Escultura; ellos te ofrecerán suculentos platillos, muy variados y con precios accesibles. Además de presentar una excelente atención a los visitantes, incluso conocerás pequeños comedores, bastante sencillos; pero a pesar de ello, no representa un obstáculo para servir buena comida. Solo debes seleccionar el que más se adapte a tu presupuesto, y problema resuelto. Si nunca has visitado San Salvador, recomiendo probar las deliciosas pupusas, un platillo que encanta a los turistas.

Hospedaje en el Museo de Escultura

La mejor recomendación que puedo hacer al realizar una visita al Museo de Escultura, es no abandonar San Salvador; pues hay mucho que puedes conocer y ver en la ciudad, lo que indica que debes pernoctar en el país. Si esta opción está en tus planes, entonces puedes alojarte en cualquiera de los hostales y hoteles del lugar; encontrarás desde lugares lujosos hasta los más sencillos, todo de acuerdo a las necesidades y exigencias de los turistas.

El servicio suele ser cómodo, agradable y con buena atención, y la mejor parte son sus precios; los cuales suelen ser accesibles para los visitantes. De modo que no desestabilizará tu economía, solo debes elegir el que más se adecue a tus necesidades.

Seguridad total

No importa qué tipo de actividad turística desees realizar, POLITUR siempre estará a tu disposición; agentes que prestan el servicio de visitas guiadas a playas, montañas, bosques, y el resto de lugares turísticos del país. Pues, se encuentran equipados con toda la indumentaria necesaria para este tipo de actividades; solo debes solicitarlo con una semana de anticipación y cubrir sus gastos de alimentación. Con esto, estarás listo para emprender el viaje y recorrer los espacios salvadoreños.

¿Qué saber de Enrique Salaverría?

Enrique Salaverría fue un escultor salvadoreña originario de Juayúa, Sonsonate, quien nació el 22 de enero de 1922; siempre demostró interés en el arte, evidenciando en sus obras el surrealismo. Obtuvo un título en arquitectura en la Universidad Nacional Autónoma de México en el año 1947; también estudió diseño en la Academia de San Carlos en México. Recorrió varios países, lo que lo hizo adentrarse en la escultura; siendo su fuente de inspiración Australia, Costa de Marfil y Nueva Zelanda.

Trabajo conjuntamente con el arquitecto Balzzaretti, para fundar lo que hoy en día es El Colegio de Arquitectos de El Salvador;  incluso realizó importantes obras en hierro forjado, trabajando en conjunto con el escultor Rubén Martínez. Después de dedicar su vida al arte, desarrollando muchas esculturas femeninas; finalmente muere el 30 de julio del año 2012, siendo su causa de muerte un infarto fulminante que le quitó la vida. Después del triste acontecimiento, surge el Museo de Escultura Enrique Salaverría; lugar de gran orgullo salvadoreño.