El nomadismo es el modo de vida caracterizado por el desplazamiento de grupos humanos o ciertos animales sin residencia fija; suelen recorrer diferentes zonas o áreas con el fin de asegurar su subsistencia. Cuya organización es diferente a otras sociedades, en tiempos precolombinos fue muy usada por las primeras civilizaciones. Siendo lo contrario al sedentarismo, adoptado mucho tiempo después por el ser humano.

Características del nomadismo

Entre las características del nomadismo, encontramos las siguientes:

  • Las temporadas climáticas son las que los impulsan a movilizarse.
  • Su organización social y política es diferente a las tribus sedentarias.
  • El medio de subsistencia era la recolección, pesca y caza.
  • No se tiene un lugar fijo o establecido para vivir, siempre van cambiando de asentamiento.
  • Forma de vida de las culturas precolombinas.
  • Las tribus suelen hacer alianzas con otras etnias.
  • Las viviendas son transportables, tipo carpas, hechas con pieles de animales y fáciles de llevar.
  • Los frutos silvestres, peces y pájaros son parte fundamental de su alimentación.
  • Las rutas a seguir son determinadas por el adulto más viejo de la tribu.

Ejemplos de nomadismo

De acuerdo con los investigadores, todas las civilizaciones o culturas antiguas fueron nómadas primero; caminando de un lugar a otro, en búsqueda de su sustento diario,   todo de acuerdo a las estaciones del año. La necesidad de compañía y subsistencia llevó a la evolución del hombre, agrupándose en clanes o tribus; desarrollando culturas o civilizaciones, es por ello, que la cultura maya no solo se ubicó en México. Sino que también se encuentran vestigios de ella en otros países, como es el caso de Guatemala, Honduras, El Salvador y Belice.

Después de enfrentar el frío y escases en diferentes épocas del año, reconocieron la necesidad de establecerse en un lugar específico; provisto de los implementos necesarios para vivir, es decir, tierras ricas en nutrientes para desarrollar el cultivo. Las viviendas no representaron ninguna problema, puesto que tenían conocimiento previo en su elaboración; solo que estas eran movibles, tipo carpas, ahora debían construirlas estacionarias. De este modo, llegaron a pasar de pueblos nómadas a pueblos sedentarios.

Otro ejemplo muy claro de nomadismo es la expansión de la cultura inca, cuyos integrantes llegaron habitar diferentes países; entre los cuales encontramos a Bolivia, Argentina, Chile, Ecuador y Perú. Entonces nace la incógnita ¿Cómo llegaron hasta esos lugares si fueron culturas sedentarias? La respuesta es sencilla, primero fueron nómadas. Comenzando a incursionar en la horticultura, estableciendo huertos o conucos pequeños, primeramente con plantas; sin dejar de lado, la práctica de la caza y la pesca, actividades que también representaron fuente de alimentación.

Luego con la llegada de los conquistadores españoles terminaron de definirse como tal. Aunque muchos de ellos desaparecieron en feroces batallas, otros permanecieron y se adaptaron a las nuevas formas de vida. Incluyendo en sus hábitos otra forma de vestir, actuar, hablar, también la religión, realizando antes la resistencia indígena.

Pueblos nómadas de Norteamérica

El nomadismo alcanzó también a las culturas norteamericanas, lo que se puede evidenciar tanto en los apaches y navajos; quienes atravesaron Canadá, región de donde eran originarios. Posteriormente llegaron a los Estados Unidos, donde subsistieron de la caza, pesca y recolección de frutos silvestres. Siendo enemigos acérrimos de las culturas sedentarias, las cuales asediaban constantemente en el pasado.

Entre los grupos practicantes del nomadismo estadounidense encontramos a los arapahoe o arapajos. Sus recorridos territoriales se debían a la caza de bisontes, animal que utilizaban para el consumo y el comercio; usado para identificar su tribu en la práctica del totemismo.

Otra cultura norteamericana que practicó el nomadismo fue la kiowa, quienes viajaban en busca de alimentos; adueñándose de territorios fructíferos pertenecientes a otras etnias, donde permanecían por un breve periodo. Siendo expulsados por los sioux y los Cheyenne, por lo que iniciaron un tipo de nomadismo obligado; puesto que tuvieron que abandonar los espacios y continuar su viaje en búsqueda de otras áreas fructíferas.

Pueblos nómadas de América Central y Sudamérica         

Como se dijo anteriormente, todas las civilizaciones antiguas fueron primero nómadas, desde Norteamérica hasta Sudamérica; lugar donde encontramos una misma cultura distribuida por diferentes territorios. Los cuales conocemos en la actualidad como países, un ejemplo clave de ello son los integrantes de la cultura nahua; antecesores de los conocidos pipiles, nicaraos y aztecas, esparcidos por los territorios de El Salvador, Nicaragua. Los cuales nacieron en tierras mexicanas y que se dispersaron después de la llegada de los conquistadores españoles.

La práctica era común en los pueblos de la antigüedad, de modo que la cultura guaraní también fue nómada; quienes aparecieron en el panorama a partir del año 500 d.C, siendo recolectores, pescadores y cazadores. La necesidad de desarrollar la agricultura y las creencias religiosas los llevaron hasta Bolivia, Argentina, Paraguay y Brasil; al ser descendientes de una de las tribus de Uruguay se extendieron fácilmente por los espacios antes mencionados.

Otra que realizó un gran recorrido fue la cultura taína, algunos de sus integrantes abandonaron Colombia hasta llegar a las Bahamas; conocida en la actualidad como la ciudad de San Salvador. Desde allí, se convirtieron en los primeros pobladores que encontró Cristóbal Colón en 1492; los cuales fueron conocidos como los lucayos, quienes compartieron el idioma de los arawak. Lengua que recorrió varios países, entre ellos Bolivia, Brasil, Venezuela, Colombia y Perú; lo que indica que el nomadismo contribuyó en la combinación de diferentes etnias. Trayendo como resultado la producción de nuevas culturas que unificaron sus creencias.

Nomadismo bíblico

Incluso, en las zonas antiguas del Oriente Próximo también hubo nomadismo, claramente relatados en la biblia; siendo uno de sus protagonistas, Abraham, un hombre sedentario que se convirtió en nómada en búsqueda de la tierra prometida. Partió de la ciudad de Ur, la que en la actualidad comprende los países de Siria, Irak y Turkia; donde vivía con su padre y abandono después de escuchar una voz divina que le dijo que debía partir. Desde allí comienza el recorrido de este personaje, pasando por diferentes territorios acompañado de sus familiares y rebaños.

Primero llegó a la tierra de Canaán, donde no se le permitió quedarse, pues en el lugar se había establecido otro pueblo; de modo que continuó su viaje, atravesando el árido e inclemente desierto hasta llegar a Egipto. Donde, de acuerdo con el libro de Genesis, vive ciertas circunstancias difíciles que llevan a Dios a castigar al faraón; después de esto logra salir y vuelve a Canaán, pero esta vez sí es bien recibido, compartiendo el espacio con los antiguos pobladores. Finalmente, da fin a la vida nómada y se convierte en sedentario, como podemos observar, el nomadismo ha sido parte de la vida del hombre desde tiempos remotos.