La toma de la Alhóndiga de Granaditas fue uno de los hechos acaecidos durante la independencia de México; un enfrentamiento que se desarrolló entre los rebeldes dirigidos por Miguel Hidalgo y el sector realista el 28 de septiembre de 1810. El cual dio inicio a las luchas independentistas del país que permitieron la liberación del pueblo mexicano del yugo español.

Ubicación cronológica

Las incomodidades del pueblo mexicano comenzaron a gestarse a partir del año 1808; consolidando la primera etapa de la independencia de México el 12 de septiembre de 1810 con el Grito de Dolores. Ejecutado por el cura Miguel Hidalgo, líder de la operación subversiva que para esa fecha no finalizó positivamente para los insurgentes;  por lo que tuvieron que reorganizar una ofensiva 16 días después, donde el 28 de septiembre de 1810 iniciaron un combate entre realistas e insurgentes. Saliendo victoriosos los independentistas en una de las tantas batallas que enfrentaron para suprimir el yugo de los conquistadores españoles.

Causas de la toma de la Alhóndiga de Granaditas

Entre las causas que se pueden mencionar sobre la toma de la Alhóndiga de Granaditas, encontramos las siguientes:

  • El conocido “Grito de Dolores” ejecutado por el cura Miguel Hidalgo, lo cual permitió la aparición de nuevos movimientos insurgentes.
  • Los beneficios sociales que beneficiaban al sector económico más poderoso.
  • Las constantes injusticias sociales que sufrían los más desprotegidos.
  • El nombramiento de Juan Riaño como intendente del virreinato de Nueva España.
  • El régimen absolutista que dominaba la nación  través de un único gobernante, el rey.

Consecuencias de la toma de la Alhóndiga de Granaditas

Entre las consecuencias de la toma de la Alhóndiga de Granaditas, se pueden mencionar las siguientes:

  • Desencadenamiento de movimientos subversivos que llegaron hasta la ciudad de México en 1810.
  • Grandes pérdidas humanas que no distinguieron entre clases sociales y mucho menos bandos político.
  • Formación de sectores insurgentes más fuertes que hicieron posible la independencia de México.
  • Posteriores enfrentamientos bélicos, como fue el caso  de la Batalla de Aculco y la Batalla del Monte de las Cruces.

Desarrollo de la toma de la Alhóndiga de Granaditas

Después que Miguel Hidalgo realizó el Grito de Dolores, exactamente 16 días después se llevó a cabo la toma del edificio de  la Alhóndiga de Granaditas; el cual se asemejaba a una gran fortaleza, por lo que era el refugio perfecto para el sector realista. Donde podrían resistir un ataque subversivo, en el se alojaron miembros del ejército y sus familias l saber del ataque independentista; para el 28 de septiembre, Juan Antonio Riaño se encontraba liderando el grupo de los realistas, quienes defenderían al rey con su vida.

Mientras que Miguel Hidalgo dirigía a los insurgentes, los cuales se enfrentaron a los duros muros de la Alhóndiga de Granaditas, ubicada en Guanajuato; provincia que para la época representó uno de los centros económicos más importantes del país. La batalla fue dura, ya que, el edificio estaba reforzado por trincheras y otro tipo de defensas; de modo que el cura Hidalgo aprovechó para solicitar a su adversario, Riaño la rendición. Sin embargo, no tuvo éxito, pues el ejército realista no pensaba rendirse.

Ante esto, Hidalgo recibió colaboración inesperada por parte de un peón de las minas conocido como Pipila; quien usando ocotes, brea y aceite logró abrir las puertas de aquella fortaleza, de modo que el ejército insurgente pudo entrar a las instalaciones de la Alhóndiga de Granaditas. Es aquí donde comienza la batalla donde muere Juan Antonio Riaño, obteniendo la victoria el movimiento independentista; tomando así el control del edificio en cuestión y haciendo valer el derecho a la libertad de todo ser humano.

Personajes importantes de la toma de la Alhóndiga de Granaditas

Algunos de los personajes que participaron en la toma de la Alhóndiga fueron los siguientes:

Miguel Hidalgo

El responsable de iniciar la lucha independentista fue Miguel Hidalgo, conocido en México como el padre de la patria; oriundo de Guanajuato y nacido en el año 1753 un 8 de mayo, de grandes virtudes y querido por todos gracias a su generosidad y su carácter apacible. Acompañó a Ignacio Allende e inició el movimiento independentista en 1810 al dar el Grito de Dolores; además fue profesional eclesiástico desde los 25 años de edad, siendo cura de la ciudad del pueblo de Dolores en sus años de mocedad.

Su lucha por la independencia, lamentablemente duró un año, puesto que para el año 1811, murió en manos del ejército realista; justo cuando enfrentó una batalla cerca de Guadalajara, de donde escapa hasta llegar a Zacatecas­, lugar en el que es apresado y se dicta su sentencia de muerte. Donde sufrió decapitamiento  y su cabeza fue colgada para sembrar el terror en la población, de modo que olvidaran los ideales libertarios. Su participación fue considerada de gran importancia, por eso hasta el día de hoy se mantienen viva su imagen en los billetes de México.

Ignacio Allende

Otro personaje clave durante la primera etapa de la independencia de México fue Ignacio Allende; oriundo de San Miguel de Allende y nacido el 21 de enero de 1769, quien a pesar de formar parte del ejército español apoyó la independencia mexicana. Ideales que llegó a expresar desde el año 1806, participando en diferentes conspiraciones conjuntamente con el cura Hidalgo en 1809; año en que se descubren los actos conspirativos, sin embargo, Allende logra avisar con tiempo a sus compañeros evitando así males mayores.

Ignacio Allende fue quien incluyo y convenció al sacerdote Miguel Hidalgo de participar en los movimientos insurreccionales; invitándole a las reuniones que se realizaban en San Miguel el Grande y Querétaro para organizar los movimientos insurgentes. Puesto que el sacerdote gozaba de la simpatía de los habitantes, era muy querido por todos; de modo que sería un punto clave para conseguir más adeptos a la causa. A pesar de sumarse al sector insurgente, continuó trabajando para el virrey Iturrigaray, de este modo podía estar al tanto de las acciones de los realistas.

Juan Antonio de Riaño

Juan Antonio de Riaño fue un militar español, nacido el 16 de mayo de 1757, quien murió durante la toma de la Alhóndiga de Granaditas en 1810; una de las maniobras que utilizó para vencer a los insurrectos, fue apostarse dentro de las instalaciones del edificio Alhóndigas de Granaditas. Donde también, resguardó a sus familiares, defendiendo la vida de todos realizando ataques de bombardeo y disparos desde la azotea; con lo que dificultó por un momento los ataques del ejército contrario, el cual tenía mayor número de soldados.

Riaño contaba tan solo con un poco más de 500 hombres, los cuales hicieron su esfuerzo atacando desde dentro del recinto; sin embargo, la desesperación se hizo presente, y no tuvo más opción que salir a enfrentar a su adversario. Una vez afuera, acompañado de un contingente de hombres, fue derrotado y muerto por los insurrectos; dio su vida por el reino de la Nueva España a pesar que Hidalgo le propuso con antelación entregarse y rendirse a su causa.  Inmediatamente después de su muerte, el ejército independentista consolida la toma de la Alhóndiga de Granaditas.

Juan Aldama

Juan Aldama fue un buen amigo y compañero de Ignacio Allende, por lo que le acompañó en varias batallas por la independencia; nació en San Miguel el Grande, el 3 de enero de 1774 y formó parte del regimiento de caballería de la reina. Al igual que Allende, descubrió sus ideales de libertad a partir de 1806, participando en las reuniones insurreccionales;  tomo parte en el despertar insurreccional conocido como el Grito de Dolores y en la toma de la Alhóndiga de Granaditas junto a Hidalgo.

Participó en las batallas del Monte de las Tres Cruces, Guanajuato y Puente de Calderón en el año 1810; un año más tarde es apresado junto a Ignacio Allende y otros compañeros de batalla, siendo condenado a muerte por fusilamiento. Muriendo el 26 de junio de 1811, luego su cabeza fue cortada y colgada junto a la de Allende  e Hidalgo en la Alhóndiga de Granaditas. Donde permanecieron por 13 años, permitiéndose su entierro justo en el año 1824; gracias a sus actos heroicos, su muerte no quedó en el recuerdo, puesto que para 1823 fue declarado como héroe de la patria.